Lo que me dijo el duende ecológico 2000
Por.Alexander Bonilla D.
Si, allá en la montaña, en la base de un Ceibo, se me apreció
un “Duende Ecológico”.
Todavía no salía del asombro y casi no podía habar.
El duende, ese pequeño ser que salió por entre las gambas del
Ceibo, quería hablar conmigo. Me continuó diciendo “Alexander,
nosotros existimos, vivimos entre los bosques y tenemos nuestra casa debajo
de la tierra. Tenemos comunicación interna por todo el país; nos
alimentamos de los residuos del bosque y del agua que se filtra por las raíces
de los árboles. Algún día te explicaré más
de nosotros y te presentaré a otros miembros de nuestra comunidad. Por
ahora, me han designado para que converse con usted y le transmita un mensaje
a los humanos, quienes con su avaricia, falta de amor e inconciencia están
destruyendo el Planeta, su mundo y el nuestro. Como le dije, vivimos dentro
de la Tierra pero la vida nos la da el bosque. Recolectamos en el y de vez en
cuando salimos a pasear con nuestras familias para que aprendan sobre el valor
de la selva”.
No podía hablar; solo escuchaba. Cuando pude reaccionar baje del caballo
y me acerqué al Ceibo. Seguidamente el duende que me explicaba la relación
de ellos con los
bosques. Al final le dije: “Porqué me han buscado y qué
debo hacer?.
“Alexander, queremos que nos defienda; que sea nuestra voz. Te daremos
información de lo que está haciendo el hombre en contra de la
naturaleza. Pero especialmente queremos enviar un mensaje a los niños,
porque creemos que son ellos los que al final nos ayudarán a proteger
los bosques. Ya tengo que irme. Próximamente en cualquier lugar del país,
me volverás a ver y escuchar”. Y como si se lo tragara la tierra,
el duende verde desapareció por entre las raíces del Ceibo. Todavía
no se ni que pensar de esta situación. Solo se que lo ví.