La crisis ecológica es moral
Por.Alexander Bonilla D.
La crisis ecológica que vivimos es un problema moral.
Si el hombre no está en paz con Dios, la Tierra misma tampoco estará
en paz.
Uno de los elementos que revela el carácter moral de esta crisis es la
aplicación indiscriminada de los adelantos científicos y tecnológicos,
principalmente en el campo industrial y agrícola, que producen a largo
plazo efectos negativos.
Toda intervención en un ecosistema debe considerar sus consecuencias
en otras áreas y en el bienestar de las generaciones futuras. Se está
deteriorando la atmósfera y el ambiente en general. En algunos casos
el daño ecológico es irreversible; en otros aún puede detenerse.
Una de las causas de la crisis ecológica es la falta de respeto a la
vida, como se deriva de muchos comportamientos contaminantes, pues las razones
de producción prevalecen sobre la dignidad del trabajadores; y los intereses
económicos se anteponen al bien de cada persona o incluso al de poblaciones
enteras.
La contaminación o la destrucción del ambiente son fruto de una
visión reductiva y antinatural, que configura un verdadero y propio desprecio
del hombre.
Así, el progreso y el bienestar , no redunda ciertamente en provecho
de la humanidad.
Por todo esto, es un deber de toda la humanidad asumir su responsabilidad en
defensa del ambiente.
Este fuerte mensaje es del Papa Juan Pablo II.