Mi pensamiento ambiental en el Día Mundial del Ambiente
Por.Alexander Bonilla D. Junio 2002.
En mi lucha ambiental de 25 años he asumido un compromiso ambiental
basado en la filosofía que expongo a continuación.
El futuro pertenece a los que no han nacido. Por ello, las presentes generaciones
tenemos el deber de planificar a favor de un uso sostenible de nuestros recursos
naturales, para no dilapidar un capital que corresponde a los que están
por llegar.. Hoy y mañana es nuestro deber establecer un compromiso ambiental
para proteger y salvaguardar las más de 505.660 especies que tenemos
en el territorio nacional dentro de las cuales están un 6% de la biodiversidad
descrita del mundo. Comprometerse con con la naturaleza significa preparar a
la niñez y a la juventud a convivir en armonía con la naturaleza
y a respetarla. La educación ambiental debe convertirse en una materia
obligada en escuelas y colegios; pero una educación que tome en cuenta
las diferentes variables que involucra un verdadero desarrollo sostenible, a
saber, lo ambiental,lo económico y lo social. Nuestras áreas naturales
deben abrirse a la niñez y juventud, cual laboratorio al aire libre,
para que “in situ” se llegue a conocer las interrelaciones que se
dan en los ecosistemas, vitales para la sobrevivencia de la especie humana.
Se debe luchar contra un neoliberalismo ambiental salvaje que atente contra
la diversidad de especies, la genética , y la de ecosistemas. El neoliberalismo
ambiental ha permitido la apertura de áreas silvestres para botar desechos
industriales, y no valora los impactos ecológicos de las políticas
del libre mercado y la globalización que traen un uso masivo de plaguicidas
y prácticas agrícolas que atentan con el autoabastecimiento alimentario,
poniendo en peligro al campesino, parte fundamental de la diversidad cultural
y la democracia de Costa Rica. Debemos impulsar la agricultura y la ganadería
orgánica, así como la hidroponía ,para favorecer prácticas
agrícolas más armoniosas con el ambiente; para que se eliminen
productos y sustancias tóxicas de nuestros cultivos, que envenenan a
los ecosistemas y a las personas.
Estar con la naturaleza significa hacer respetar el derecho ambiental internacional
y hacer cumplir las leyes y reglamentos ambientales nacionales. Costa Rica,
salvo situaciones muy calificadas, no necesita más legislación
ecológica. Lo que hay que hacer es reglamentar la existente y establecer
sistemas creíbles de aplicación, control y verificación.
El sector productivo y agroindustrial necesita paz y certeza jurídica,
donde no se estén cambiando constantemente las reglas del juego. En lo
ambiental la legislación debe ser clara ,transparente y aplicable .Solo
de esa manera podremos atraer inversiones que nos ayuden a lograr un verdadero
desarrollo sostenible, en armonía con la naturaleza.
Debemos tener una nueva forma de brindar servicio a los administrados por parte
del Estado. Hay luchar contra la corrupción, la burocracia y los compadrazgos
que se dan en el campo ambiental. La igualdad jurídica ambiental debe
ser un principio fundamental entre los administradores del patrimonio natural
costarricense. No puede darse ni permitirse en un Gobierno el tráfico
de influencias ambientales, pues eso es un
atentado contra la biodiversidad y la calidad de vida de los ciudadanos. Debe
propugnarse por encontrar una nueva actitud hacia la naturaleza, en los servicios
que presta el sector ambiental y de recursos naturales, y en las políticas
que se impulsen desde el gobierno
La economía tiene que considerar a los recursos naturales como un activo
a proteger y desarrollar con criterios de sostenibilidad .Es incorporar en las
cuentas nacionales la variable ambiental, para que los índices económicos
reflejen realmente el estado ambiental del país.
Costa Rica debe estar más lleno de árboles. Se debe es impulsar
la reforestación con oportunidades comerciales, de desarrollo y de protección
de cuencas y mantos acuíferos. No se debe permitir la tala despiadada
en las pocas áreas boscosas que nos quedan, como en la Península
de Osa. Debe impulsarse la reforestación y la recuperación de
las áreas degradadas irracionalmente por la mano del hombre, como las
zonas de Puriscal y en general el Pacífico Central. . Los bosques deben
perdurar; ya no nos pertenecen. Pertenecen al futuro. Pero es nuestra responsabilidad
cuidarlos y hacer viable su variabilidad genética. El campesino, el ganadero,
el industrial, el ciudadano común, debe sentirse comprometido con los
árboles de Costa Rica, pues como dijo don Alfredo Anderson, precursor
de la reforestación “amar a los árboles es amar a la patria”.
Reconozco en la mujer al instrumento que mejor puede contribuir con lograr un
equilibrio con la naturaleza ya que tiene el don divino de “ser madre”
y defienden hasta con su vida a su hijo. Por ello con justa razón a la
naturaleza se le llama “Madre Naturaleza”. La población debe
dar su apoyo para salvaguardar a nuestra Madre. Este debe empezar a gestarse
en el seno de los hogares; la madre será el valuarte y guía de
esta cruzada que necesita la Humanidad para cambiar la actitud hacia la naturaleza
y el ambiente en general.
Debemos buscar la consolidación de nuestro sistema de Areas protegidas
para que la totalidad de su extensión lleguen a ser patrimonio de las
actuales y futuras generaciones. Creo que se debe designar un porcentaje significativo
del presupuesto a esta consolidación porque de ello dependerá
que la creciente población y urbanización tenga pulmones que purifiquen
las masas de aire contaminadas, de que tengamos muestras representativas de
las diferentes zonas de vida, de que tengamos fuentes de agua potable para los
años venideros, de que la flora y fauna de esta Costa Rica de hoy la
puedan disfrutar los habitantes del siglo XXII.
Pienso que debe humanizarse más a nuestra ciudad capital y a la Gran
Area Metropolitana. Cada ciudad debe contar con parques biológicos urbanos
y corredores ecológicos para la recreación y la investigación
. Hay que impulsar la creación de
un “Parque del norte”, una gran zona para satisfacer las necesidades
ambientales y recreativas de Tibas,Moravia y Guadalupe. Deben crearse corredores
verdes entre las zonas densamente pobladas de nuestra capital, y rescatar las
orillas de los ríos metropolitanos. La reconciliación ambiental
debe llegar también a los río contaminados y llenos de todo tipo
de desechos.Estos ríos debemos recuperarlos para que regrese la biodiversidad
acuática, y se conviertan en zonas de esparcimiento y den belleza a nuestra
ciudad Capital. Tenemos derecho a soñar con ver a las familias bañándose
de nuevo en las pozas del Torres y María Aguilar.
Los barrios y las ciudades deben mantenerse limpias limpias; debenb tenerse
sistemas adecuados de recolección de basuras y rellenos sanitarios manejados
técnicamente para afrontar el problema creciente de los desechos sólidos.
Cada ciudadano debe reconocer que tiene un compromiso con los desechos que produce
en su hogar o actividad agrícola o industrial.
Debemos propiciar un correcto manejo de nuestras principales cuencas hidrográficas,
entre ellas la del río Grande de Tárcoles donde debe establecerse
un proyecto modelo, que nos permita en pocos años poder recuperar esta
cuenca que desagua nuestro Valle Central Occidental. .Luchemos porque este río
deje de ser considerado la cloaca abierta del Area Metropolitana Planifiquemos
el uso del territorio en función de la calidad de los suelos y la capacidad
de carga de ellos. Comprometámonos con los pobres, con los más
desposeídos ; ayudemos a las comunidades marginales a no vivir en áreas
de riesgo, ya sea a orillas de ríos o cerros.. La pobreza no debe convertirse
en parte del deterioro ambiental. Los pobres tienen derecho a la esperanza de
tener una casa en un sitio apto y sin amenazas de la naturaleza por negligencia
de los gobernantes.,
Mi pensamiento también tiene que ver con el ser humano, donde el hombre y la mujer, y en especial los niños se convierten en el principal recurso natural a proteger. Reconozco que la solución de los problemas ambientales pasa por la resolución de las desigualdades sociales y económicas de los más necesitados.
Mientras exista hambre, mientras la gente no tenga acceso a una vivienda digna,
a fuentes de empleo, a una educación universitaria gratuita., no puede
haber paz ambiental.
Pensar en la naturaleza también significa luchar para que nos reconozcan
precios justos por nuestros productos en los mercados internacionales..Debemos
tener acceso a tecnologías modernas menos contaminantes y menos dependientes
del combustible fósil. Costa Rica debe prepararse para enfrentar el agotamiento
del petroleo. Para ello se debe propiciar el ahorro energético en todos
los campos.. Tenemos que llegar a ser autosuficientes en energía, con
fuentes alternas o incrementando la hidroelectricidad pero en forma sostenible.
La Costa Rica del futuro necesita seguridad energética para salir del
subdesarrollo.El aire debe ser limpio en las ciudades y campos.Hay controlar
las fuentes fijas y móviles generadoras de gases efecto invernadero.
Para lograrlo hay que descentralizar las industrias y los transportes en el
conglomerado urbano metropolitano .Para ello considero necesario la construcción
del canal seco por el norte de Costa Rica que contribuya a liberar de gases
provenientes del transporte pesado en el centro del país y tener un mejor
mantenimiento de la red vial. Igualmente hay que llevar la industria a las zonas
rurales pero con tecnología limpia. Con ello promoveremos el desarrollo
rural y evitaremos la migración hacia las ciudades, que genera problemas
sociales ,económicos y ecológicos.
La riqueza biológica del país debe utilizarse utilice para atraer
un turismo recreativo y científico que nos ayude a difundir en el mundo
nuestros valores naturales. Hay que rechazar el turismo de los vicios y de los
casinos.
El turismo local debe fomentarse para que los costarricenses puedan conocer
y amar a sus tesoros naturales. Nadie amará y respetará lo que
no conoce. Debemos abrir nuestra madre naturaleza a sus hijos con programas
y oportunidades especiales , y precios adecuados. Las áreas protegidas
deben ser para los costarricenses en primera instancia. Ningún costarricense
debe sentirse extranjero en su propia tierra-.
Debemos asumir un compromiso con el mar, con Limón y Puntarenas. Tenemos
que recuperar nuestras riquezas marinas. Los Costarricenses debemos rescatar
la soberanía ecológica para explotar los recursos marinos en forma
sostenible
No debemos olvidar lo que dijeron los Obispos de Costa Rica en mayo de l98l
en su Pastoral sobre los Recursos Naturales “No podemos permanecer indiferentes
ante problemas que nos empobrecen cada vez más y que tienen solución,
sobre todo si pensamos que como hombres, seres inteligentes, somos aquellos
a quienes Dios confió este maravilloso Planeta para formar nuestro Habitat
y en el dar gloria al Creador preservando los recursos naturales creados por
Dios para todos los hombre a fín de transmitirlos como herencia enriquecedora
a las generaciones futuras” (Puebla 1236).
Debemos poner en práctica el pensamiento del Papa Juan Pablo II quien
opina que, una de las causas de la crisis ecológica que vive el mundo
es la falta de respeto a la vida, donde las razones de producción prevalecen
a menudo sobre la dignidad del trabajador; y los intereses económicos
se anteponen al bien de cada persona o incluso al de poblaciones enteras.. Para
este pensamiento ambintal sea una realidad el hombre, usted y yo, debemos estar
en paz con Dios.
Creo que se debe buscar una concertación entre los diferentes sectores
que impactan el ambiente, positiva o negativamente. Entre todos debemos encontrar
un equilibrio. Considero que el Gobierno , la agroindustria, y el sector ambientalista
deben trabajar en estrecha colaboración Debemos abrirnos al díálogo
ambiental en forma transparente, con el único fín de salvaguardar
la herencia natural de este territorio con características únicas
en el Planeta.
Este es mi pensamiento ambiental.