EVALUACIONES DE IMPACTO AMBIENTAL 1.
Por: Alexander Bonilla D.
Como es sabido, los problemas ambientales son tan antiguas como el hombre; lo que ha variado es su dimensión, su escala. Esta dimensión de los problemas ambientales se ha visto favorecidos por el crecimiento demográfico, el avance tecnológico industrial y la mejoría en las comunicaciones, principalmente.
Todo ello, ha permitido que el medio ambiente natural y el medio ambiente social estén sufriendo serias transformaciones. Por eso, cuando se comprendió el daño irreversible que las actividades del hombre estaban causando se vislumbró la idea de que al hacerse algún proyecto de desarrollo, se evaluarán los posibles daños que el mismo causaría en el ambiente y se dieran las soluciones para disminuir al máximo el impacto negativo en los ecosistemas.
Fue así como surgieron una serie de instituciones gubernamentales o privadas que buscaban hacer evaluaciones de los impactos ambientales de distintos proyectos de desarrollo. Posteriormente, organismos internacionales como el Banco Mundial y el Banco Internamericano de Desarrollo incluyeron normas que estipulan que todo proyecto que ellos financien deberán contar con los respectivos estudios de impacto ambiental.
Sobre decir que gran cantidad de importantes proyectos en Costa Rica han sido financiados por estos organismos internacionales. Pero, ¿se han efectuado los estudios ambientales y se les ha dado el respectivo seguimiento?.
Posiblemente se hayan hecho algunos estudios de impacto ambiental, pero como mero requisito para obtener el préstamo. Lo que no estoy seguro y casi me atrevería a garantizar, es que la mayor cantidad de dichos estudios están guardados en los escritorios de los burócratas y no se han puesto en práctica las sugerencias que en ellos se planteaban. Y vale la pena decir, que por lo general estos estudios son de un alto costo.
¿Qué se puede hacer para remediar esta situación? Pienso que hay varias alternativas: 1. Instar a los organismos internacionales a ser más vigilantes en el seguimiento que se le dan a los estudios de impacto ambiental por ellos exigidos. 2. Que le Sistema Bancario nuestro, a su vez, sea más exigente con el cumplimiento de la normas ambientales establecidas en los estudios. 3. Que el Banco Central establezca una oficina que le de seguimiento hasta el final a los proyectos a los cuales se les ha obligado a hacer estudios de impacto ambiental.
Finalmente, creo que el Gobierno, si tiene interés en la conservación ambiental, puede establecer que nuestro Sistema Bancario Nacional pida estudios previos de impacto ambiental cuando financíe algún proyecto de desarrollo de gran envergadura.