Cierre de un Tajo en Heredia 2003
Por: Alexander Bonilla Durán
Si las noticias y afirmaciones del Presidente Ejecutivo de A y A son ciertas,
en el sentido de que por los trabajos de una empresa en un Tajo, se están
contaminando las aguas de San José, creemos que debe profundizarse en
la determinación de responsabilidades y cobros de costos ambientales
y sanitarios. Porqué decimos esto?. Porque en la afectación de
los mantos acuíferos de la toma Zamora no solo sería responsable
la empresa. También lo serían las personas o instituciones que
permitieron que eso sucediera, que se cortara la montaña y no se respetara
las zonas de protección.
Usted cree que la destrucción de la montaña de roca se hizo de
la noche a la mañana?. No. Eso no es así. Se llevó su tiempo.
Entonces donde estaba el Regente Ambiental, los técnicos de la Setena
y los funcionarios de Geología y Minas?. O acaso sería que el
EIA no contempló el impacto en la naciente?. Si eso fue así estaríamos
ante un grave problema, que pasaría por cuestionar la idoneidad profesional
de quienes aprobaron el Estudio de Impacto Ambiental. Y si fue que la empresa
violó el EIA, entonces ¿qué hacía el Regente Ambiental,
los técnicos de Setena y los geólogos de Geología y Minas?.
Porqué no pararon la explotación del tajo?.
En fin la situación debe obviarse. Primero está el agua y después
los intereses económicos de una empresa, por más contratos que
digan tener. Y si no es cierto que la empresa es la culpable, qué sentido
de escarpines habría dado el Presidente de A y A; y qué falta
de seriedad y profesionalismo ambiental. Eso tendría un costo también.
Esperamos que se solucione ese problema. Si hay afectación de los mantos
acuíferos por la explotación del tajo, este debe ser clausurado
de inmediato. No hay otra. Y si la acusación ha sido infundada quien
lo hizo deberá afrontar su responsabilidad.
Estamos de acuerdo y aplaudimos el cierre del Tajo que ha deteriorado la fuente Zamora. Sin embargo, hay que decir una gran verdad ahora que muchos se rasgan las vestiduras y condenan a la empresa Pedregal como la culpable de todos los males de la contaminación del agua metropolitana. El daño en el afloramiento y la eventual contaminación no es solo responsabilidad de la empresa. Ahora técnicos y expertos determinan que si hubo impacto ambiental. Pero, donde estaban todos esos técnicos en el tiempo que llevó el proceso de deterioro que por supuesto no se dio de la noche a la mañana ¿/?.
La explotación de un tajo tiene que tener la aprobación de un
Estudio de Impacto Ambiental por parte de la Setena del Minae. Dónde
estaban los técnicos, incluyendo el de A y A, que aprobaron el EIA y
no valoraron el futuro impacto en las aguas de la fuente Zamora?. Esto deja
mucho que desear y pensar, y no están ajenos de responsabilidad. Pero
también están los geólogos del Minae, que junto con los
técnicos de control de la Setena debieron de haber parado esa explotación.
Porqué no lo hicieron a su debido tiempo y no ahora que el daño
parece casi irreversible y con costos sanitarios y gastos millonarios para A
yA ?.
Pero hay más. Toda empresa tiene un Regente Ambiental para velar por
el cumplimiento del EIA y de los compromisos ambientales; este Regente está
acreditado ante la Setena y debe brindar informes periódicos sobre la
explotación. Qué hizo y quién era este Regente Ambiental?.
El tiene responsabilidad directa si no comunicó el daño causado
a las aguas y la zona de protección. Cómo nadie detectó
que el destruir 50 metros de una montaña de piedra y las labores operativas
pudieron contaminar y poner a flor de tierra el afloramiento de los Zamora?.
No, aquí hay muchos responsables. No solo la empresa. Quien o quienes
pagarán las pérdidas de 500 millones de colones por año
a A y A y el costo de perder el uso de esas aguas para miles de costarricenses?.
Está bien que se clausure el tajo porque el interés general debe
privar al económico particular, por más contratos millonarios
que diga tener la empresa. El agua es un recurso vital para la población,
unas 250.000 personas en este caso.
Toda esta situación deja en claro que algo anda mal en la Setena y en
los controles ambientales relación con las fuentes de agua y otros recursos
naturales. La empresa debió haber tenido un Sistema de Gestión
Ambiental; quizás si lo hubieran implementado se había evitado
el problema.