INTEL mi opinión 1995
Por: Alexander Bonilla Durán
Después de analizar desde al punto de vista ambiental, el Proyecto INTEL,
he llegado a la conclusión de que a pesar de las deficiencias y carencias
del Estudio presentado ante la SETENA, esta secretaría ha realizado las
recomendaciones adecuadas para que un proyecto de esta envergadura pueda ejecutarse
con los controles ambientales debidos.
Siento que la Comisión de Monitoreo creada será muy importante
para lograr el cumplimiento de todos los compromisos ambientales asumidos por
Intel. Por otra parte, los grupos ambientales, vecinos y aún empleados
de la empresa deberán preocuparse y vigilar para que este proyecto sea
un ejemplo de sostenibilidad. En consecuencia, apoyo y avalo el proyecto de
Intel desde el punto de vista ambiental. Estimo que los potenciales impactos
son manejables y estoy seguro de que así se harán.
La gran pregunta es desde el punto de vista económico: es bueno este
proyecto para Costa Rica?. Se dice que el proyecto invertirá como $500
millones en los próximos 10 años. Esto traerá fuentes de
empleo, transferencia de tecnología y dinamizará la economía
local. Pero para traer a Intel el gobierno le otorga una serie de beneficios
como venderle la energía más barata de lo que, según los
entendidos, representará un subsidio de ¢770 millones de colones.
En obras suplementarias, el gobierno deberá gestar ¢1.675 millones
de colones. Además habrá que cubrir gastos en infraestructura
para agua; líneas eléctricas, carreteras de acceso, etc.. También
estará como zona franca y no pagarán impuestos ni aranceles.
Sin entrar en muchos detalles, personalmente creo que en el mediano y largo
plazo el balance del proyecto Intel en Costa Rica será positivo siempre
y cuando se maneje todo con seriedad y responsabilidad ambiental. Con Intel
creo que Costa Rica pone su huella en el mundo de la Tercera Ola.