INTEL y las preocupaciones por el agua 1995
Por: Alexander Bonilla Durán
A raíz de nuestros comentarios sobre el Proyecto Intel y sus impactos
ambientales, mucha gente nos ha llamado para felicitarnos (cosa que agradecemos)
y para instarnos a mantenernos vigilantes. Incluso alguna gente nos ha enviado
publicaciones sobre las críticas que se hacen a la industria electrónica
en el Valle del Silicon en Estados Unidos.
Somos realistas. A pesar de las ventajas económicas que se le dan al
proyecto y de los potenciales impactos ambientales que generará, el proyecto
nadie lo parará, pues hay muchos intereses en juego y muchos que usufructuarán
del mismo. Así las cosas, lo que hay que hacer es establecer un Sistema
de Vigilancia y Control Ambiental lo más eficiente posible. La tal Comisión
de Seguimiento que se nombró en al SETENA, sinceramente creo que no funcionará
y que se perderá en el tiempo, en la burocracia y en la falta de recursos
para actuar. Alguien debería en forma independiente realizar auditorias
y verificaciones ambientales en la fase de construcción y operación
del proyecto.
Particularmente, como lo he dicho, lo que más me preocupa (cosa que debería
preocupar más a los vecinos y empresarios de Belén) es el impacto
en las aguas. La cantidad de agua que deberá usar ese proyecto puede
dejar sin agua en el futuro a otras poblaciones y empresas. También se
pueden contaminar las aguas subterráneas. Esto ha sucedido en el Valle
del Silicon en Estados Unidos. En Costa Rica INTEL consumirá 4.5 millones
de agua por día cuando esté en completa operación.
De dónde saldrá esa agua?, A quiénes dejarán sin
agua?. No quiero pensar que INTEL en Costa Rica lo que está haciendo
es una transferencia de contaminación ante los controles severos y denuncias
que recibe la industria electrónica en Estados Unidos.
En este proyecto de deben establecer todos los controles necesarios. Es nuestro responsabilidad para con los costarricenses del nuevo siglo.