Intel: Justicia para la Naturaleza
Por: Alexander Bonilla Durán
La organización costarricense Justicia para la Naturaleza que preside
el jurista ambiental Dr. Rafael González Ballar, le envió una
carta al Presidente de la República donde previene sobre el Impacto Ambiental
del Proyecto Intel.
González dice que industrias como Intel son de las más grandes contaminadoras y consumidoras de agua y que en el Valle de Silicone en Estados Unidos, el gobierno ha tenido que dedicar millones de dólares para descontaminar suelos y aguas. Dice el abogado González que para producir 6 pulgadas de material de microchips se requiere 3200 pies cúbicos de gases; 22 pies cúbicos de gases tóxicos; 2275 galones de agua desionizada; 20 libras de químicos; 285 kilowats hora de electricidad. Se producirían 25 libras de desechos de hidróxido de sodio; 2840 galones de agua inservible y contaminada; 7 libras de desechos varios.
Esas cifras, dice González, deben multiplicarse por las miles de tarjetas que se producirán en Belén. (Aquí, aclaro yo y en honor a la verdad, no se fabricarán las tarjetas. Lo que se hará es un proceso de ensamblaje, pués, los microprocesadores vienen listos desde las fábricas externas de Intel. Cuestionemos las cosas, pero digamos la verdad. No engañemos a la gente.) Finalmente el Dr. González Ballar le dice al Presidente Figueres ¿Sabe usted que los índices de abortos y pérdidas en mujeres trabajadoras es de un 40% más alto en estas industrias que en cualquier otro, por el uso de sustancias tóxicas y gases?. Intel dice que: esto fue cierto a finales de la década del 70 y que esos efectos fueron superados. Hoy no se dan.