De fugitivos y un aeropuerto en Puriscal
Por.Alexander Bonilla D.
Una revuelta en Nicaragua en 1927 tuvo su impacto en Puriscal.
Los revolucionarios seguidos por su gobierno se pasaban al territorio de Costa
Rica. De noche viajaban y de día se ocultaban a robar gallinas y yucas.
Corrió el rumor de que los fugitivos andaban por los lados de Puriscal.
Y estos “informes falsos han aterrorizado a los pobladores aldeanos. Se
emboscan los cholos, arrestan a los desgraciados y los atan a un árbol.
Al día siguiente los conducen al juez de paz”. Así, la noche
anterior en Candelarita “algunos campesinos mataron a un hombre que rondaba
la finca”. Resultó ser un finquero amante de la vecina.
El 19 de julio de 1934, el diputado Castro Blanco presenta un proyecto para la construcción de una escuela.En agosto de 1934 hay un proyecto de varios diputados, en donde piden la construcción de un campo de aterrizaje en Santiago de Puriscal. Los diputados son: Ramón Redoya, Castro Blanco y Ricardo Batalla. La tesis que presentan es la siguiente: “Por cuanto se lleva a cabo la importantísima obra de la carretera San José, Puriscal, que apenas va llegando a Villa Colón, y por cuanto queda Santiago de Puriscal prácticamente incomunicado en los meses de invierno, propongo el siguiente proyecto de ley”…Destinar ¢20.000.00 para la construcción y acondicionamiento de un aeropuerto en Santiago de Puriscal, para lo cual se amplía el presupuesto de la cartera de gobernación en el capítulo referente a comunicaciones”. San José, mayo 8, 1934.
La comunicación que reciben de la Empresa Nacional de Transportes aéreos dice:
“es necesario antes de poder detallar precio, saber lugar y posición donde estará situado este futuro campo de aterrizaje”.
El Congreso Constitucional propone:
“Dadas las condiciones especiales que dificultan en este caso, la construcción de una obra tan necesaria, esta comisión (Fomento) propone un auxilio de ¢10.000.00, dejando el resto para que sea aportado por la Municipalidad y vecinos de Santiago de Pursical”.
El principio de la idea era bueno. Pero en realidad lo costoso de la obra, lo irregular de la topografía y la relativa cercanía de Santiago a San José, llevaron al traste tan ambicioso proyecto.