En las cavernas del Venado agosto 2005
Por.Alexander Bonilla D.
Una experiencia en Cavernas...
Allà por Monterrey en la Zona Norte estas las cavernas del Venado.
Ahí en lugar de bajar, las grutas o bóvedas se extienden en forma
horizontal.
La entrada es una boca grande. Nada del otro mundo.
Empieza uno a caminar y poco a poco se va estrechando la ruta hacia la bòveda
mayor.
De pronto nos encontramos con un pequeño rìo que surca las entrañs
de la tierra. Se va uno hasta la cintura o el pecho dependiendo de la persona.
Hay que bajar la cabeza porque la abertura es pequeña.
Yo sentìa que me asfixiaba; que me iba a ahogar, porque en un momento
me esfondè y el agua me llegò hasta la cara.
La claustrofobia hacia estragos en mi mente.
Por dicha pronto salimos a una bòveda grande , con formaciones de estalagticas
y estalagmitas. Habìa un hueco hacia el cielo; ya no sentìa miedo.
Ëra capaz de subirme por ahì con tal de no tener que devolverme
por el mismo sitio. Pero no se podìa. Hubo que hacer la misma travesía
al regreso.
Vivì las mismas congojas. Sentì que me ahogaba.
Què alivio al regresar a la entrada y emprender el regreso.
No me gustan las cavernas; pero las experimentè para que nadie me tenga
que contar como son.