El árbol
Por.Alexander Bonilla D.
El árbol no creció para morir en el calor de las brasas,
De un fuego implacable.
El árbol no creció para que el golpe despiadado del hombre lo
derribara,
Con una hacha o una motosierra.
El árbol no creció para compartir las enfermedades y los vicios
de la humanidad,
Que lo amenazan hoy.
El árbol no creció para ver las guerras entre los hermanos,
Que se matan todos los días.
El árbol no creció para ver la muerte de sus semejantes en los
mares,
Por los derrames del oro negro.
El árbol no creció para morir agobiado por la sed,
Al crear desiertos por doquier.
El árbol no creció para ver la miseria en los campos,
Que provoca muerte y destrucción.
El árbol no creció para ver los cielos oscuros y sucios,
De las chimeneas y autos.
El árbol no creció para ver a los niños morir,
En los barrios de pobreza.
No ... el árbol no creció para ver nada de esto.
El árbol creció para dar vida,
El árbol creció para dar amor.
Corona de estrellas en la montaña
Por.Alexander Bonilla D-.
Una vez quise subir a una montaña
Que era fría, solitaria y también peligrosa.
Pensaba que si llegaba a su cima,
La podría tomar con mis manos
Sentirme el hombre más importante del mundo.
Porque con mi propio esfuerzo,
Dominaría
Una mole de piedra e historia,
Que había surgido de las aguas de la eternidad.
Hice tres intentos para alcanzar su soledad
Y profanar su intimidad.
Creí haberla conquistado... pero no fue así.
Empecé a sentir un miedo terrible, pánico, escalofríos,
Temblaba y sudaba frío.
Era como si ella deseara que me quedara ahí
Para que recorriera a su lado el sendero sin fin.
Me tenía atado para no dejarme huir,
A un lado y el otro me esperaban las profundidades,
Las tinieblas.
Un descuido y... llegaría antes de tiempo a la otra ribera.
Conversé con ella.
Le supliqué que me dijera lo que deseaba de mí.
No obtuve respuesta.
Quería jugar conmigo, como lo hizo con otros que la profanaron.
No quería que descubrieran su secreto,
El cual solo lo entregaría a la persona que le entregara
Una corona de estrellas en una noche oscura.
Su secreto
Mantener bajo su custodia,
La llave que abría mágicamente una puerta
Por la cual se podía penetrar en el corazón de una persona amada.
Quise que llegara la noche
Para bajar las estrellas y forjar la corona.
Mi mente trajo la oscuridad
Para que mis ojos pudieran ver las estrellas.
Dios sabe que lo intenté y lo volvería a hacer.
Quería esa llave.
Pero la montaña se reía, reía y reía.
Un tonto más había caído en sus garras.
Me permitió llegar,
Se dejó palpar y acariciar.
La sentí... pero nunca penetramos en ellas
Como para ser merecedor de la llave.
Ella lo sabía
Solo se podría obtener ese premio si por voluntad propia
Ella abría sus entrañas.
Había que buscar la corona de estrellas en una noche oscura.
Cuando pude bajar de la montaña
Estaba exhausto ,agotado
Sentía que algo se me estaba escapando de mi vida.
Al mira hacia atrás
La miré sonreír de nuevo
Para fundirse en una abrazo con el viento
Su amado
Que en las noches oscuras le imponía
En silencio
La corona de estrellas.
El la miraba y la acariciaba todos los días.
Era difícil competir con ese rival.
A pesar del miedo y el pánico
Estoy seguro que volveré a subir a la montaña
Y la noche junto con las estrellas serán los testigos
De que ella llegó a ser solo mía.