El consumidor y los plaguicidas
Por. Alexander Bonilla D.
Los plaguicidas que se han sacado del mercado por su poder
tóxico al ambiente y a la salud humana, no se han retirado por instancia
de los fabricantes o vendedores locales. No, que va. Eso ni en sueños.
SE han prohibido porque científicos, consumidores o grupos ambientales
han presionado para sacarlos de la circulación. Y a todos los que nos
hemos opuesto al uso de productos tóxicos prohibidos en otros países,
los fabricantes y vendedores locales nos han llamado opositores al desarrollo
agrícola. Pero para verdades el tiempo. Recordemos la retirada del DBCP
porque dejó estériles a miles de trabajadores, o la prohibición
del 2,4,5 T, el famoso agente naranja usado en Viet Nam.
En materia de plaguicidas falta mucho por hacer por parte del gobierno, las
empresas fabricantes y vendedoras, los agricultores y los consumidores. Por
supuesto que también falta una alta dosis de capacitación en el
correcto uso de agroquímicos por parte de los agricultores, y en el conocimiento
de la toxicidad intrínsica de los productos. Pero también falta
decisión y voluntad de nosotros los consumidores para exigir productos
agrícolas libres de tóxicos, que se cultiven bajo sistemas de
Buenas prácticas agrícolas en lo sanitario y ambiental, y no comprar
los productos que vengan con signos de contaminación.
El consumidor tiene poder y no ha sabido ejercerlo para cambiar el rumbo de
una cultura de contaminación agrícola y exigir productos con menor
riesgo tóxico. El día que los consumidores tomen conciencia de
su poder, ese día temblarán los fabricantes y vendedores de plaguicidas
tóxicos irresponsables.