Los plaguicidas y la dependencia tecnológica set.1987
Por.Alexander Bonilla D.
La dependencia tecnológica de nuestra agricultura en los últimos
años se deriva de la “ revolución verde” que buscaba
el incremento de la productividad de la tierra mediante el mejoramiento genético.
Los resultados de esta revolución fueron un fracaso. Dejaron una secuela
de dependencia de los países desarrollados al desplazarse tecnologías
tradicionales y surgir las transnacionales agrícolas que trajeron la
artificialización de nuestros ecosistemas. El modelo de dependencia se
liga a muchos países, en especial a las influencias y el poder de las
compañías transnacionales.
Otro resultado de este modelo tecnológico ha sido la reducción
de la fuerza laboral agrícola, que ha tenido que migrar a las ciudades
o hacia nuevas fronteras agropecuarias. También se han privilegiado los
cultivos de exportación , originándose problemas alimentarios
locales y nacionales.
Las tecnologías que han creado dependencia en la agricultura son : la
mecánica, la genética, la agronomía , y la química.
Nos referiremos a la química, la de los plaguicidas.
Los plaguicidas: efectos de la dependencia
No obstante que se reconoce que los plaguicidas han traído beneficio
a la humanidad al incrementar el rendimiento de los cultivos o erradicando agentes
portadores de plagas o enfermedades, ha llegado el momento de hacer un alto
en el camino, y con energía decir que también hay originado graves
daños a la ecología, a las economías locales, y al hombre.
Los plaguicidas son tóxicos de por sí, lo que se aumenta con el
abuso y la mala utilización que de ellos se hace. De por sí, porque
muchos de ellos desde su origen traen la marca , que no se dice, de cancerígenos,
fetotóxicos, teratogénicos, mutagénicos, espermatogénicos
, o de ataque al sistema nervioso u otras partes vitales del cuerpo humano.
En Centroamérica la situación es alarmante y la problemática
se relaciona con el cultivo del algodón. Este territorio es de unos 526.000
KM2 y con una población de más de 20 millones de habitantes, es
bombardeado y hasta tomado como centro de experimento de nuevos agroquímicos
y hasta como basurero de aquellos productos que ya han sido desechados de los
países donde se fabrican.
Los datos existentes se basan principalmente en una investigación realizada
por ICAITI(Guatemala,1976) y el CSUCA (Costa Rica, 1986). Ambos estudios llevados
a cabo con una diferencia de 10 años demuestran que lejos de disminuir
el uso de agroquímicos en la región , las intoxicaciones , la
contaminación y las pérdidas económicas se mantienen o
aumentan. Entre 1975-1976 se sembraron 309.000 Has de algodón. Entre
1977-78 fueron 469.000 Has; entre 1980-81 se sembraron 268.000 Has, y entre
1983-84 se sembraron 214.000 de algodón (F.Mazariegos, 1985).
Esa disminución en la extensión del cultivo de algodón
no podemos decir que repercutió en una disminución de los problemas
sanitarios y ambientales. Se estima que unas 27.300 toneladas de plaguicidas
se han usado por año, lo que equivales a 75 kilogramos por persona por
año.
La mayor parte de los componentes ambientales de la Región Centroamericana
tienen un alto contenido de plaguicidas residuales, debido principalmente a
las aplicaciones aéreas, de las cuales el 75% de la cantidad aplicada
se deposita fuera del área de cobertura del avión. Por ejemplo
, se estima que si se efectúa una aplicación sobre un campo de
20 Has, es de esperar que un 56% del plaguicida caiga fuera del objetivo. Los
estudios del ICAITI demuestran que parte de los $70 millones que se gastan anualmente
en plaguicidas para el algodón se desperdician de esa manera, aparte
del impacto sanitario y ambiental.
Las intoxicaciones registradas en América Central en 1972 fueron de 6.078
casos , y de 2074 en 1975. En el curso de esos años solo se reportaron
40 muertos por intoxicación. Aunque pareciera que hubo disminución
de las intoxicaciones, se puede decir que la realidad fue otra, pues los datos
reportados no fueron muy confiables( subregistro). Por lo general a los centros
médicos no llegan todos los intoxicados y los informes no siempre pasan
a los registros nacionales. En el caso de Costa Rica para detectar mejor el
nivel de intoxicaciones se obtienen los datos de los diferentes hospitales,
expediente por expediente. Los datos recolectados hasta el momento, comprueban
que la cantidad de problemas son muchos más que los que salen a la luz
pública.
Los niveles de intoxicaciones subclínicas fueron mayores en las áreas
algodoneras de Costa Rica cuando se les analizó el nivel de colinesterasas.
En Guatemala y Nicaragua el contenido de DDT en sangre humana fue de 520.6 ppb,
mientras que el promedio en áreas no algodoneras centroamericanas fue
de 76.16 ppb ; en el Condado de Dade, Florida, Estados Unidos, fue de 46.6 ppb.
Otro problema es que el vector de malaria ha creado resistencia al control de
DDT. Esto trae el uso de nuevos plaguicidas, a veces más caros. Este
desequilibrio hace que por ejemplo en El Salvador entre 1972-74, las tasas de
malaria aumentaran de 39.2 casos /1000 a 65.7 casos /1000. Económicamente
significó que en 1975 los costos de control de malaria aumentaran a $11.95
millones.
Las historias en torno al impacto de los plaguicidas en la región van
desde muertes masivas por intoxicaciones , como fue en Costa Rica en 1965, cuando
murieron 21 personas, hasta matanza de animales(peces, aves,abejas, mamíferos,etc),
envenenamiento de lagunas, ríos o acuíferos, esterilidad masculina
en miles de trabajadores de plantaciones bananeras; destrucción de cultivos,
destrucción de bosques o quizás hasta la aparición de bebés
con cara de sapo en Guatemala. El terror y la muerte van muy cerca de los plaguicidas.
Se pueden documentar muchos casos. Quizas los más destacados son los
del DBCP, el 2,4,5T, el DDT, la matanza de peces en áreas bananeras.
Debe enjuiciarse a las compañías transnacionales, a la industria
química, a los gobiernos , y funcionarios que permiten que el círculo
del veneno continúe envenenando a más personas y aumentando la
dependencia tecnológica.
Mitos de la dependencia tecnológica
Existen postulados de la industria química a derrumbar, como el que dice
que tienen derecho a vender cualquier producto hasta tanto no se pruebe que
hay peligro. Así es como nos envenenan, así es como nos han utilizado
como experimento. Debería ser todo lo contrario, o sea, mientras no se
pruebe que una determinada sustancia no es peligrosa para el ambiente y el hombre,
no debieran tener derecho a venderla y usarla. Como ejemplos se tienen los casos
del DDT, el 2,4,5 T, el DBCP y otros, que luego de ponerse a la venta resultaron
ser fetotóxicos, teratogénicos o espermatogénicos. Estos
que hemos nombrado, miembros de la docena sucia, se usan o se usaron en Centroamérica.
Cuando se presiona a la industria en los países de origen de fabricación,
lo que hacen es lanzar los productos sobrantes al Tercer Mundo, a Centroamérica,
donde se venden a veces con la anuencia de las autoridades gubernamentales.
Otro concepto a cuestionar es la ingestión diaria admisible (ADI) de
agroquímicos con base a la dosis letal 50 (DL50). Se dice que para cada
tipo de veneno el organismo humano puede ingerir una determinada cantidad y
que si la ingestión es inferior a esa cantidad no habrá peligro.
Esto se determina en los ensayos de laboratorio aplicando dosis crecientes a
los animales; cuando se llega a usa dosificación que mata la mitad de
la población se dice que la DL50 para ese producto es por ejemplo 50
mg por Kg de peso vivo; es decir, que son necesarios 50 mg del veneno por kg
. Sobre esto hay que tener mucho cuidado.
Acciones para enfrentar el problema
Hay que analizar varios aspectos:
1.En lo político
-Lograr un cambio de actitud en los gobernantes en relación con el poder
y juego de las transnacionales.
-Modificar las estructuras y programas de los partidos políticos tradicionales.
-Apoyar la organización popular para la protección ambiental.
-Propiciar la creación de partidos políticos ecológicos(verdes)
de acuerdo a las realidades de nuestros países.
-Mantener y consolidad los sistemas democráticos.
-Lograr la paz en América Central y eliminar la carrera armamentista.
2.En lo legal.
-Modernizar las Constituciones Políticas para garantizar el derecho a
un ambiente sano.
-Ratificar Instrumentos legales internacionales a favor del ambiente.
-Mejorar la legislación ambiental y hacer cumplir la existente.
-Buscar que en nuestros países se pueda enjuiciar las compañías
transnacionales que contaminan, para que paguen indemnizaciones fuertes, similares
a las que se pagan en los países industrializados.
-Fortalecer los sistemas judiciales para que sean juzgados ágilmente
los gobernantes o funcionarios públicos que permitan a las compañías
transnacionales la transferencia de tecnologías, productos o sustancias
contaminantes hacia nuestros países.
3.En lo Económico.
-Solucionar el problema de la deuda externa.
-Que los gobiernos y organismos financieros dediquen un porcentaje de sus presupuestos
a programas de conservación e investigación ambiental.
-Que se exijan Estudios de Impacto Ambiental en proyectos de desarrollo.
-Buscar la autosuficiencia alimentaria .
-Buscar alternativas tecnológicas productivas .
-Resolver problemas socio-económicos y lograr una mejor distribución
de la tierra y la riqueza.
4.En lo educativo.
-Desarrollar programas de educación ambiental en todos los niveles de
la población.
-Controlar la propaganda de las compañías transnacionales.
-Lograr una mejor capacitación sobre el uso correcto de plaguicidas ,
dirigido al sector de trabajadores y profesionales del sector agrícola.
-Difundir información sobre la toxicidad y otros efectos de los plaguicidas.
5. Aspectos Tecnológicos.
-Promover la transferencia de tecnología ambiental.
-Prohibir la importación de tecnologías o procesos contaminantes.
6.Aspectos demográficos.
-Buscar un equilibrio entre la población , la extensión de los
países y la capacidad de carga de los sistemas productivos.
7.Otros aspectos.
-Impulsar el manejo integrado de plagas.
-Promover el rescate de culturas y prácticas tradicionales.
-Conservar los recursos fitogenéticos.
-Modificar el rumbo de la investigación agronómica para promover
una agricultura sostenible.
-Incorporar el análisis de relación beneficio costo en el uso
de plaguicidas.
-Correcto almacenamiento de plaguicidas.
-Prohibir el uso de productos en nuestros países que hayan sido prohibidos
por su poder tóxico en otros países.
-Adoptar y cumplir la Lista Consolidada de las Naciones Unidas sobre sustancias
tóxicas.
-Que en nuestros países se establezcan laboratorios para probar los efectos
contaminantes de los plaguicidas en nuestros ecosistemas.
-Que cada país establezca una “canasta básica de plaguicidas”.
-Mejorar los sistemas de información sobre la toxicidad de productos
químicos.
Referencias:
1.Altieri M. Agroecología. Ediciones CETAL. Chile .1985.
2.Gligo N. Los modelos tecnológicos y la energía. Educa.Costa
Rica.1987.
3.Kinghorn W.Documentos varios sobre transnacionales y plaguicidas. CSUCA.Costa
Rica. Entrevista. 1987.
4.Naciones Unidas .Lista Consolidada de productos tóxicos. 1986.
5.Lutzemberger J. Exposición sobre los plaguicidas y aspectos agronómicos.
Brasil 1985.
6.CSUCA. Resultados de investigación de Agroquímicos y ecología
en Centroamérica. Costa Rica. 1986.
7.CSUCA. Documentos sobre plaguicidas. Revista ESCA. Setiembre-Diciembre 1986.
8.Bonilla D. Costa Rica. La típica situación ambiental de un país
en proceso de desarrollo.SIAP. Colombia.Noviembre 1985.
9.CSUCA-USAC. Memoria Seminario Centroamericano sobre ambiente y desarrollo:
énfasis en agroquímicos. USAC. Guatemala. Mayo . 1986.
10.Trupp A. Investigaciones varias sobre plaguicidas en Costa Rica, Nicaragua,
y El Salvador. Documentos inéditos del CSUCA. Costa Rica. 1986.
11.ICAITI. Seminario Regional sobre el uso y manejo de plagucidas en Centroamérica.Guatemala.
junio 1978