Las madres y los químicos
Por.Alexander Bonilla D.
Hasta ahora las mujeres pensaban que podrían asegurar la salud de sus
hijos vigilando durante el embarazo sus alimentos y bebidas, la exposición
a los rayos X, los plaguicidas, el fumado, y otros productos químicos
tóxicos. Esto es bueno en el corto plazo y protegerá al niño
por nacer de muchos daños permanentes.
Pero la protección de la próxima generación de los disruptores
hormonales requerirá una vigilancia mucho más prolongada, de años
en incluso décadas, porque las dosis que llegan al feto depende no solo
de lo que ingiera la madre durante el embarazo , sino también de los
contaminantes persistentes acumulados en la grasa corporal hasta ese momento
de su vida.
Esto porque las mujeres transfieren esta reserva química acumulada durante
décadas a sus hijos durante la gestación y durante la lactancia.
Por lo tanto, en este nuevo Siglo es importante reducir los riesgos de los químicos
, los plaguicidas, para evitar que los venenos de hoy dañen a las generaciones
venideras. Los hijos tienen derecho a nacer libres de sustancias tóxicas.
Esperaríamos que los fabricantes y vendedores de plaguicidas consideren estas cosas, y establezcan una ética ambiental y humana en la comercialización de los productos. Caso contrario será la sociedad civil, los consumidores, los que tendrán que actuar y presionar por los cambios en la fabricación, comercio, distribución y uso de los plaguicidas.