La pesca artesanal y la tecnología
Por: Alexander Bonilla Durán
Para un pescador artesanal es fundamental conocer los movimientos de la luna, los vientos y las lluvias.
La luna es el principal factor que afecta el ciclo de las mareas. Una luna llena o nueva corresponde a la marea fuerte; la marea empuja más y se favorece la captura con redes, pues los sedimentos marinos son afectados y revueltos por la corriente; enturbian el agua, con lo cual los peces no advierten la presencia del obstáculo. Pero al contrario, cuando la marea está en cuarto creciente el agua es limpia y los peces ven la red desde lejos. Entonces lo que se usa es la pesca de línea, puesto que los peces pueden ver la carnada de lejos.
Los vientos actúan sobre la pesca. Dependiendo del lugar y país, unos vientos puedan ser mejores que otros. El viento condiciona la llegada del cardumen por la costa y las alteraciones que muchas veces ocurren hacen que el cardumen tienda a dividirse.
Del mismo modo una lluvia pueden ser buena para pescar una determinada especie, y mala para otras. Las lluvias vuelven más salobre el agua de estuarios, haciendo que los peces salgan para encontrar condiciones adecuadas para su desarrollo.
Con las economías de mercados, todos estos conocimientos del pescador tradicional tienden a desaparecer. Ahora se usan complejos instrumentos y sofisticadas tecnologías, que por supuesto ayudan a los pescadores que tienen acceso a ellas, pero que no han logrado hacer de la pesca una actividad más sostenible.
Creo que a pesar de toda la nueva tecnología, no debemos desechar el conocimiento pesquero artesanal. Podría pasar lo que sucede con mucha gente que usa calculadoras y computadoras, pero no saben hacer una suma, multiplicación o división, con los métodos tradicionales.