Le damos la espalda al mar
Por: Alexander Bonilla Durán
Definitivamente tiene razón el oceanógrafo Guillermo Quirós cuando dice que Costa Rica le ha dado la espalda al mar. Costa Rica cuenta con casi 600.000 km 2 de territorio marino (11 veces el territorio continental) que lo hacen el país más grande de América Central. Una enorme riqueza pesquera privilegiada pro el Domo Térmico de Costa Rica, que permite la surgencia de aguas enriquecidas, donde millones de microorganismos, ballenas y atunes tienen su vida. Además, según Quirós, también tenemos un potencial hidroeléctrico en el Golfo de Nicoya con mareas que pueden generar 60 megawatios de potencia todo el año. También, todo ese mar sirve como sumidero de CO 2 , principal gas efecto invernadero. Sobre esto vale ampliar.
Resulta que nos vanagloriamos por los bosques tropicales que aún nos quedan y hasta se dan incentivos para su protección a efecto de secuestrar carbono. Pero no nos damos cuenta que en todo el mar que tenemos enormes selvas de microorganismos vegetales secuestran aún más CO 2 que el que secuestran los bosques de tierra firme. Y aquí no hay que den incentivos a nadie.
Costa Rica es rico en mar, pero la miseria y pobreza campea en sus poblaciones costeras, sean de Puntarenas o Limón. Paradójico, porque esas provincias son las más grandes y ricas de Costa Rica.
Tienen razón los que dicen que Costa Rica le da la espalda al mar. No conocemos nuestro mar, nuestras montañas marinas, la riqueza mineral que encierra. Ojalá los políticos que dicen pensar en el futuro, vuelven su mirada al mar.