Salvemos al turismo 26/4/2004
Por.Alexander Bonilla D.
Hemos manifestado en comentarios pasados que la contaminación en las
playas, la basura, el “despelote”, la tomada de licor, y el tránsito
de vehículos y motos en las playas debe controlarse y regularse.
Estamos de acuerdo en lo que nos han dicho algunos costarricenses preocupados
por la situación . Ellos nos dicen que no son solo los “chiquitos
de papi” los que causan problemas en las playas, también son familias
enteras de clase media los que andan con licor y a altas velocidades, y tarde
o temprano van a causar un accidente.
No estamos en contra de las tiendas de campaña. Pero sí somos
claros en que muchos inconscientes cortan árboles ,hacen sus necesidades
en cualquier lado, ponen los equipos de sonido a todo volumen y guindan ropa
por todo lado. En las playas lo que debe privar es un sistema de acampar como
el que priva en los parques nacionales, con áreas determinadas y controles
ambientales y sanitarios. Este rol y control deben asumirlos las Municipalidades
y porqué no con el apoyo de grupos comunales y los propios empresarios
turísticos.
Nuestras playas son libres y así deben mantenerse; pero en ellas no debe
permitirse la anarquía, el desorden ,la contaminación, el relajo.
En consecuencia, propugnamos, como lo dijimos, por planificar el uso de las
playas, donde se establezcan lugares especiales para acampar y se pongan en
claro las reglas del juego ambientales y sanitarias.
Todos, ciudadanos, veraneantes, autoridades , el ICT, empresarios turísticos,
grupos de conservación , todos, tenemos que buscar un ordenamiento turístico
en nuestras playas, porque de lo contrario las contaminaremos y alejaremos al
turismo internacional y hata el local.