El Convenio de la vergüenza con las naranjas. 1998
Por: Alexander Bonilla Durán
La Contraloría General de la República le pidió a la Ministra
de Ambiente derogar el Convenio que permite a una empresa Inglesa botar desechos
de naranja dentro del Parque Nacional Guanacaste, situación que han conocido
los costarricenses en los medios informativos.
Pero para sorpresa nuestra la Ministra ha dicho que no lo hará, pues
eso no es de su competencia. Más bien dijo que seguirán con el
tal experimento, a pesar de que la Defensoría y verdaderos expertos en
la materia lo han descalificado por no tener sustento científico.
Soy del criterio que hoy más que nunca necesitamos creer y respetar nuestras
instituciones de control. Hoy más que nunca necesitamos tener confianza
en los jerarcas que nos gobiernan ya los cuales temporalmente le dimos el poder
de administrar nuestras instituciones. En mi humilde entender, una solicitud
como la que hace la Contraloría no debería conocerse, pues en
el campo ambiental es algo histórico para Costa Rica. Nos extraña
la actitud de la Ministra, pues ella misma le dijo al grupo ambiental La Voz
del Pueblo de Bagaces el 17 de diciembre de 1998 que, el asunto de las naranjas
estaba en manos de la Contraloría y que ella registraría su resolución.
Tengo este documento en mi poder. Reconocía “la variedad y responsabilidad
de las evaluaciones de la Contraloría” y que aprecia el apoyo necesario
para que la investigación logre los mejores resultados, que nos permitan
tomar las acciones legales y ambientales que se requieran”. Qué
pasó?. Tengo en mi poder dicha carta.
Si un Ministro cometió un error deben reconocerlo y subsanarlo. Con ello
habría congruencia con la actitud del Presidente que reconoció
públicamente su error al aumentarse el salario. Porqué no derogar
el Convenio tal y como lo pide la Contraloría y entrar en una era de
paz, respeto y confianza ambiental?.
Tenemos derecho a volver a creer y confiar en nuestros gobernantes.