Les ganamos a los Ingleses 2002
Por: Alexander Bonilla Durán
Hubo días atrás que mi mundo personal ambiental y profesional
se oscureció y se puso en duda, pues el poder político y económico
se confabularon para opacar y reducir a la mínima expresión una
denuncia que habíamos hecho contra una empresa transnacional. Los amigos
nos abandonaron, los ambientalistas de ciudad y escritorio no aparecieron, los
científicos de la ecología se aliaron a la empresa. Ministros
y Diputados, salvo 10 excepciones, le hacían juego al amo y a la empresa,
la cual campantemente seguía contaminando.
Me acusaron y querían destruirme y quebrarme económica y profesionalmente.
Las empresas dudaban en contratarnos en materia de nuestro campo. Fueron días
aciegos, oscuros, preocupantes para mí, para mi familia y mis verdaderos
amigos. Mi credibilidad y seriedad estaba en juego.
Pero les cuento que hoy estoy feliz. Se ha demostrado una vez más que
nuestro Sistema Judicial funciona cuando uno habla con la verdad. Pero esa verdad
hay que probarla, demostrarla y que la acepten.
El viernes pasado la Sala IV votó mi caso y me absolvieron por el fondo
en la totalidad. Ya vendrán tiempos mejores y mejores explicaciones sobre
esta historia pues esperamos la totalidad de la Resolución. Hago este
comentario con un tanto de misterio por consejo de mi abogado; de ahí
que no doy nombres de los involucrados; pero usted ya supone de qué se
trata. No puedo dejar de compartir este triunfo, el cual se lo dedico a Costa
Rica, a mi familia y a los amigos que siempre creyeron en mí. Y por supuesto
por encima de todo damos gracias a Dios.
Ya les contaré con lujo y detalle todo; veremos venir las reivindicaciones
del caso. Por supuesto le grito a Costa Rica que he sido absuelto totalmente.