Mandato incumplido por la Corona 2002
Por: Alexander Bonilla Durán
Cuando se denunció que se estaba utilizando el Parque Nacional Guanacaste
para botar desechos de naranjas, los vecinos de La Cruz y la Voz del Pueblo
de Bagaces pegaron el grito al ciclo y denunciaron los hechos ante la Defensoría
de los Habitantes, el Ministerio Público y la Sala IV. Se denominó
muerte de árboles, contaminación de ríos y afectación
del patrimonio natural de los parques nacionales. La Sala IV falló y
condenó al Estado por la contaminación y lo obligó a que
se limpiara totalmente la cochinada tirada en el parque. Ese mandato no se cumplió.
Hoy a 2 años y 6 meses de haberse botado esos desechos; solo una parte
se limpió en el sitio El Hacha. Ahí todavía quedan cúmulos
de naranjas que están vivas y hediondas. No se han degradado en casi
3 años. Otra evidencia del fracaso del experimento.
Donde todavía hay cúmulos de naranja no crece nada; el paisaje
está muerto. Y aún más, todavía siguen insistiendo
con el tal experimento, a pesar de su descalificación por parte de autoridades
científicas y los más altos tribunales de justicia del país.
Lo que queda de cúmulos de naranja debe limpiarse. El Minae debe respetar
la orden de la Sala IV.