Ecología del Fútbol de Costa Rica- evaluación rápida.
Por.Alexander Bonilla D.- Tel 28ll021- 3802726
EM: alebodu@yupimail.com
Para comprender mejor el estado ecológico del fútbol de Costa
Rica hay que conocer algunas particularidades de las interrelaciones que se
tienen en los distintos ecosistemas que lo conforman .
Ecosistema Dirigencial
Este es un refugio para muchas especies, positivas y negativas. Algunos son
verdaderos apóstoles deportivos (los menos).Otros llegan con fines mercantilistas
para promover sus empresas y lograr alianzas y contactos locales e internacionales
que les permita ampliar el rango comercial de su producto o empresa. También
están los desplazados o “muertos políticamente”, que
al perder las mieles del poder y de la figuración, usan al fútbol
para crear imagen y aparecer en cuanto medio informativo puedan. O está
aquel que quiera crear imagen política nueva y utiliza el trampolín
deportivo. A todos estos los veremos luego en candidaturas a Diputado, en las
campañas políticas o en puestos de gobierno.
Algunos dirigentes son solo corazón. Otros son fanáticos y son
los que más daño causan a la ecología del Fútbol.
Existen dirigentes con solvencia económica que como dijimos utilizan
al fútbol para promover sus empresas. Pero están los que se “guindan
del fútbol” para sacar algún provecho económico particular,
sea por devengar algún salario o por alguna otra forma; o están
aquellos que usan este deporte para viajar gratis, para vivir la erótica
de las fiestas y guareras, y para estar en ambientes donde reina la hipocrecía
y la salamería. Estos especímenes son de los más detestables;
son verdaderos parásitos, pues esos viajes , fiestas y figuración,
salvo excepciones, solo amparados al fútbol lo pueden lograr; de otra
manera ni en sueños lo harían, menos gastando su propio dinero.
Ecosistema de los medios informativos de todo tipo
Son los verdaderos Zares del Fútbol.Viven y hacen millones con el deporte.
No conocemos un Director de programa deportivo pobre, salvo aquellos “calenturas
deportivos” y que no trabajan profesionalmente. En los programas deportivos
se critica todo, y salvo algunos que hacen valiosos aportes al deporte y la
cultura, la mayoría no favorece al fútbol, pues se convierten
en verdaderos terroristas del deporte y más bien generan analfabetismo
en el ambiente. Por lo general los comentaristas deportivos creen tener la verdad;
saben de todo y opinan de todo incluyendo aspectos técnicos específicos
resortes de especialistas. Sin embargo, tienen el poder de elevar jugadores,equipos
y dirigentes. Quitan y ponen con sus opiniones jugadores y entrenadores. Ellos
hacen alineaciones y dicen cuándo es necesario un cambio.
Los medios mueven las masas y hacen del fútbol el mejor negocio del mundo.
En parte, con sus actitudes y acciones, son culpables de la contaminación
que vive la ecología del fútbol. Por supuesto que existen comentaristas
y profesionales serios ,responsables ,,preparados, que no usan el micrófono
como si fueran una especie depredadora. Separan el hígado y el corazón
de la mente para que de la boca puedan salir palabras sensatas y racionales.
Estas personas contribuyen a formar opinión y a educar a la gente en
materia deportiva y de otras disciplinas. Pero los otros, los terroristas del
micrófono, son los que le están causando un impacto dañino
al fútbol y a la sociedad, porque la palabra en boca de incultos solo
daños causa a la ecología del país.
Detrás o al lado de los comentaristas viven muchas rémoras o especímenes
que se aprovechan de los espacios para dar a conocer su imagen. Cuando estos
tienen calidad humana,son cultos y profesionales de valía, brindan un
gran aporte a la cultura deportiva, le dan calidad ,credibilidad y respeto a
los programas. Pero cuando sucede lo contrario, y los directores deportivos
no controlan la situación, un programa se puede volver en un insulto
a la inteligencia y convertirse en generadores de odios y discordias, y hasta
atentar contra la paz social nacional.
Por eso es bueno escuchar programas que hablen con la verdad y donde la crítica
sea siempre constructiva, y donde los participantes respeten a los demás
como ellos desearían que los respetaran.
Ecosistema de los entrenadores y afines.
Son especímenes que pueden ser del nicho local o externo. Unos son verdaderos
profesionales y pueden contribuir a la formación del jugador y de su
familia. Otros resultan ser grandes charlatanes, que lo que buscan es el dinero
fácil. En ocasiones a algunos los golpea la suerte y ganan partidos y
todo les es de color rosa.Vinieron de la nada y de un pronto a otro son personaje
a nivel nacional de un país, cosa que nunca lograrían en su país
de origen, pues si fueran lo suficientemente buenos no estarían aquí.Algunos
a veces se agrandan y hasta actúan con prepotencia.La soberbia los envuelve.
Esos son los que al cabo del tiempo caen y el golpe se lo llevan más
duro.
No existe solidaridad entre ellos, salvo raras excepciones. Más bien
cada quien trata de “serruchar” al otro para tomar su lugar. Se
da la lucha del más apto y más fuerte, como en la naturaleza,
pero al reves.
A todos les dicen profesores cuando no todos lo son en realidad. Un profesor
es el que enseña y cultiva no solo el conocimiento deportivo del ramo,
sino también el espíritu y la solidaridad entre sus alumnos. Algunos
pueden ser entrenadores; pero no todos son profesores.
Dentro de estos especímenes se da una muy alta rotación, lo cual
no es bueno para el ecosistema. Eso , a veces ,no es culpa de ellos, sino que
se puede dar por la presión de los medios o de los fanáticos.
Cuando eso pasa es una evidencia de una mala dirigencia que no actúa
pensando en el largo plazo.
Ecosistema del arbitraje y afines
En la jungla del fútbol solo especies con preparación, con personalidad
y que inspiren respeto podrían servir como moderadores del espectáculo.
La especie débil siempre muere, y si se deja erosiona genéticamente
al resto de sus congéneres.
Salvo excepciones el árbitro no tiene personalidad propia ni bien definida
que infunda respeto en un campo de juego, aunque en ocasiones se llegue a equivocar.
Lo que ha sucedido es que en el arbitraje los árboles de la sabiduría
ya cayeron y no se han podido regenerar. El problema ha sido que han dejado
ser árbitro al que quiere y no al que tenga capacidades naturales para
ello. No es cualquier especie que está capacitada para arbitrar; que
pueda abstraerse del mundo natural y no escuchar los alaridos de la selva presentes
en un campo de juego. Un buen árbitro es una especie en vías de
extinción.
Habrá que aplicar la ingeniería genética o la clonación
para rescatar el conocimiento y el respeto que imponían los árboles
de la sabiduría arbitral.-
Ecosistema del público y del fanático
El fútbol es un espectáculo que necesita de las masas. Así
ha sido siempre. Ellos on la razón de ser de un futbolista o equipo.
Hay espectadores que viven y sufren por el fútbol, pero que son respetuosos
de los resultados de una contienda y de sus rivales deportivos. Pero está
el fanático, aquel que no actúa con el cerebro, sino con el hígado
y el corazón(pero salvaje). A ese no le importa el espectáculo
sino solo el triunfo a como de lugar. Puede ser una mansa paloma en su hogar
o comunidad, pero con el resto de animales da rienda suelta a sus instintos
; se siente e un valiente y bajo el anonimato de la muchedumbre insulta ,hiere
y daña al que se le ponga por delante.
Lo grave es que entre la dirigencia existen fanáticos, como también
los puede haber dentro de los medios informativos.El fanático puede estar
dentro del cuerpo técnico de un equipo o aún dentro del arbitraje.
El fanático no respeta condición social,profesional o económica.
El fanático es un engendro de la naturaleza.
El fanático esté donde esté es el especímen que
más daño le está causando al fútbol en la actualidad.
Pareciera que ha surgido a la par de problemas sociales y económicos
que envuelve al país, los cuales se llevan a los estadios atentando contra
el espectáculo, la integridad de obras físicas, y hasta la salud
de las personas. El fanático le está propiciando un daño
mortal al fútbol; es una especie que debe ser exterminada o reducida
a la mínima expresión en los estadios. Si no se elimina puede
llegar a convertirse en una especie dominante, y cuando esto suceda ya no tendría
razón de ser del fútbol como espectáculo de masas. Estaríamos
viendo el ocaso de este deporte o la degeneración del mismo.
Porque...
Para qué futbol con sangre en las gradas, si habrá lágrimas
de dolor en los hogares, y si existirá desesperación en las madres
?.
Ecosistema del jugador
El jugador es el centro del espectáculo. Sin el no existiría el
fútbol. El jugador deber ser profesional en toda la extensión
del deporte, tanto adentro como fuera del campo. Por el poder de los medios
su figura puede ser respetada, odiada o puede servir de ejemplo para los niños.
De ahí su gran responsabilidad.
Hoy el jugador es un objeto comercial .Hoy puede estar arriba, mañana
abajo. Hoy es héroe , mañana villano. Pero como no está
organizado, a pesar de que genera millones , puede, por lesión, por falta
de planificación o por no haber sabido negociar, al final de su vida
útil quedar en la miseria y sin expectativas para afrontar el futuro
Salvo casos conocidos, el jugador de Costa Rica, quiere cobrar como profesional,
pero no actúa como tal en la cancha o fuera de ellas. Por eso en su ocaso
la noche le llegará más temprano y le será muy terrible
afrontar la realidad y el mundo de la “llanura”. Ya no saldrá
en TV ni en periódicos, ya no lo entrevistarán ni será
importante; ya no le darán palmaditas en la espalda, ya no lo invitarán
a fiestas ni comidas gratis; ya no tendrá los “amigos “ que
creía tener .Por arte de magia los verá desaparecer.
Si no se preparó, no ahorró, y no estudió, su entorno será
un caos mental , social y económico. Especies con este tipo de problemas
sobran en el medio futbolero local.
Conclusión
El deporte del fúbol en esencia es un deporte bueno y sano.Pero estos
aspectos de su ecología que hemos reseñado opacan lo positivo
del mismo -. El fútbol debe llegar a brindar armonía con otros
ecosistemas de la ecología de Costa Rica, como el social y económico.
Solo con medidas correctivas heroicas y oportunas, que pasan por la depuración
y descontaminación de los ecosistemas analizados, puede el fútbol
lograr un verdadero desarrollo sostenible, que lo lleve a la élite mundial.
El éxito que pueda alcanzar el fútbol en este siglo que se inició
dependerá de la armonía ,del respeto, y de la sabiduría
que debe haber en cada uno de los ecosistemas analizados.