De ecología e inversionistas
Por. Alexander Bonilla D.
Unos empresarios en principio deseaban invertir en Costa Rica. Enviaron un
“emisario” para ver las condiciones del país.
En materia ambiental conversaron con nosotros y le indicamos lo que se tenía
que considerar. Les dijimos que tenían que hacer un Estudio de Impacto
Ambiental, obtener permisos del Ministerio de Salud, de las Municipalidades,
les hablamos de las leyes y decretos ambiéntales que tenían que
cumplir, etc. Bueno, creímos que los habíamos convencido para
invertir acá debido a la paz ,la democracia, y el reconocimiento ambiental
internacional que supuestamente tiene Costa Rica.
El “emisario” de seguro continuó indagando.Y en una segunda
reunión, el tipo estaba aterrorizado por la corrupción, por las
mordidas que tendría que dar para tramitar permisos, por la inseguridad
jurídica, y otras tantas cosas más. Pero quizás lo que
más le sorprendió fue la tramitología y asuntos relacionados
con la ambiental, y el riesgo de que aquí cualquiera puede hacer una
denuncia sin fundamento y paralizar un proyecto.
Para no cansarlos con el cuento, parece que esa empresa se irá a otro
país cercano, donde les ofrecen mayores facilidades. De nada nos valió
la paz, y ser el país verde y de las garantías ambientales.
En esto de la ecología habrá que tener mucho cuidado. No se puede
ser muy extremista , ni estar “jalándole mucho el rabo a la ternera”,
porque nos podemos quedar sin el “santo ni la limosna”. Respeto
a la ecología sí, pero con los pies bien puestos en el suelo de
nuestra realidad social y económica.