Partidos políticos y ecología octubre 83
Por: Alexander Bonilla Durán
Por la razones que fueran, están llegando a comprender que este sector no puede seguir ignorándose. Que sería un error no dar importancia a la conservación de la naturaleza en sus programas de gobierno. Esto por varias razones. Primeramente podríamos argumentar que los procesos productivos del país, el mejoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos, y el reconocimiento de que los recursos son finitos, son vitales para la sobrevivencia de nuestros países. O sea, que la economía de un país como el nuestro depende de un uso racional de nuestros recursos naturales. En segundo término podríamos decir que los partidos políticos mayoritariamente ven un espectro que podría debilitar o dividir sus partidos; es el espectro de los grupos ecologístas que tanta fuerza han adquirido en otros países, como Alemania, donde han conformado partidos verdes y han ocupado un gran número de escaños en las asambleas legislativas. Un partido político ecológico puede llegar a ofrecer una nueva alternativa al tradicionalismo político y obtener ya importante número de votantes de los diversos grupos, lo cual restaría fuerza a los tradicionales e irían tomando cuota de poder. Por supuesto que esto lo están visualizando algunos políticos inteligentes, y se están tratando de adelantar a los sucesos.
Estos políticos están viendo el panorama a largo plazo. No sabemos si son ecologístas o simplemente políticos, que lo que desean es mantener la unidad política de sus partidos. Pero sea uno u otro, lo cierto es que a partir de ahora los programas de gobierno llevarán un mayor énfasis en programas de conservación.
Tan es así lo que comentamos, que la Fundación Friedrich Ebert, el Centro de Estudios democráticos para América Latina y el partido Liberación Nacional, están convocando a un seminario (entre el 26 de setiembre y el 1 de octubre) sobre las consecuencias de la industrialización y el desarrollo económico sobre la ecología en América Latina.
A dicho seminario por supuesto que estarán invitados los partidos políticos de tendencia socialdemócrata de América Latina como el Partido Revolucionario Institucional de Costa Rica; Revolucionario Democrático, de Panamá; Revolucionario Dominicano; Acción Demócrata, de Venezuela; Izquierda Democrática, de Ecuador; Liberal, de Colombia, Aprista Peruano; Izquierda Revolucionaria, de Bolivia; Nacional Revolucionario de Izquierda, de Bolivia, y el Trabalista Brasileña.
Todos estos políticos se reunirán en La Catalina, Heredia, y discutirán temas de gran trascendencia ecológica como el modelo de desarrollo de nuestros países en los últimos años, los efectos de la industrialización en el ambiente, las implicaciones sociales y económicas de la contaminación, el avance tecnológico y la transferencia de la tecnología, la legislación ambiental, la conservación en los programas de gobierno y el análisis de movimientos ecologístas que surgen en los distintos países.
Es una buena oportunidad para tratar de llevar el mensaje ecológico a los políticos. Los técnicos o científicos que profesan la conservación de los recursos naturales que están involucrados en los partidos políticos antes citados, tienen el deber ineludible de asistir y exponer sus tesis ante los que en algún momento tendrán el poder de decisión en algunos países latinoamericanos. No deben desaprovechar esta oportunidad.
Sólo esperamos que al igual que los socialdemócratas, los socialcristianos y cualquier otro partido político lleve a cabo seminarios similares e introduzcan el germen ecologísta en sus programas de gobierno, para beneficio no de un partido político en particular, sino del principal recurso que conforma una nación: el hombre