Comentando los límites del crecimiento
Por: Alexander Bonilla Durán
Un grupo de expertos se unieron y formaron lo que se denominó el Club de Roma, con el fin de examinar una serie de problemas que preocupaban al hombre, como la pobreza, la degradación del ambiente, la pérdida de fe en las instituciones, el crecimiento urbano sin control, la inseguridad en el empleo, la alineación de la juventud, el rechazo de los valores tradicionales, la inflación y otras distorsiones monetarias y económicas.
Aunque los primeros informes se empezaron a examinar en 1970, no fue sino hasta 1975 y 1977 cuando se hicieron públicos con el nombre de “Los límites del crecimiento”.
Desde el punto de vista ambiental vale la pena decir que un enunciado fundamental del Club de Roma fue que “el crecimiento infinito es imposible en un mundo finito”, es decir, el crecimiento tiene un límite y si no lo respetamos la “nave tierra” irremediablemente zozobrará.
¿Qué se puede hacer para salvar la nave?. En el documento se dan una serie de consideraciones sobre el particular. Por ejemplo, el experto Forrester dice que para tener un equilibrio global en el futuro deben prevalecer las siguientes condiciones:
Según este científico, y así lo demostró, lograr un equilibrio global es algo conceptualmente posible. Que se realice es otra cosa, ya que las actuaciones para lograrlo no serán fácilmente aceptadas. Sin embargo, estamos seguros que las soluciones o decisiones se tomarán más adelante, aunque el plazo para actuar será aún más breve.
Ahora que el Sr. Presidente de la República tendrá la posibilidad de asistir a una reunión del Club de Roma en Venezuela, le hago el llamado para que en sus planteamientos tome en cuenta el factor ambiental.