Una visión sobre el Desarrollo sustentable
Por.Alexander Bonilla D.
Según los expertos para definir Desarrollo Sustentable (DS)hay que tomar
en cuenta dos aspectos:
1.Las necesidades esenciales de los más necesitados: los pobres, los
indigentes, los miserables del mundo.
2.Los obstáculos y limitaciones que imponen la tecnología y la
sociedad, a las capacidades del ambiente para satisfacer las necesidades antes
mencionadas.
Asimismo el logro de la sustentabilidad tiene que superar obstáculos
como la falta de un compromiso ético con la sutentabilidad, la distribución
desigual del poder y el acceso a la información y los recursos dentro
de las naciones y entre estas; y el criterio de que es posible administrar por
separado la conservación y el desarrollo(UICN,PNUMA,WWF, 1990).
En consecuencia, el desarrollo sustentable pretende que el proceso de transformación
que busquemos, la utilización de los recursos, la orientación
de las inversiones, la canalización del desarrollo tecnológico
y los cambios institucionales , contribuyan a atender las necesidades humanas
actuales y futuras. Para lograrlo, las políticas de desarrollo de nuestros
países deben incrementar la capacidad de producción con equidad
ambiental, y buscar que el crecimiento demográfico se de tomando en cuenta
la capacidad de carga de los ecosistemas productivos. O sea, es buscar un desarrollo
que satisfaga las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las
generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades. Es utilizar los
recursos naturales a un ritmo acorde con su capacidad de renovación.
Es vivir de los “ingresos” de la naturaleza sin dilapidar su capital.
Es como dice Nuestra Propia Agenda, “lograr una distribución más
equitativa de los beneficios del progreso económico, y que se proteja
el ambiente nacional y mundial , en beneficio de las futuras generaciones ,
y que se mejore genuinamente la calidad de vida”.
Particularmente considero que si queremos obtener un verdadero DS, tenemos que
revisar las políticas que tenemos tomando en cuenta su impacto en la
ecología y en el desarrollo económico. Esto nos lleva a un replanteamiento
del crecimiento, donde debe haber una mayor relación entre las políticas
económicas y las ambientales.
El mundo será lo que nosotros queramos que sea; a cada quien le corresponderá
forjar el destino de los que aún no han nacido.
Los muros se han derribado, y las guerras ideológicas han dado paso a
una gran batalla por salvar el planeta.
Desde 1970 hasta la fecha se han perdido casi 200 millones de hectáreas
de bosques; los desiertos se han extendido en más de 120 millones de
hectáreas; miles de especies de flora y fauna ya no existen, el ozono
disminuye haciéndonos más frágiles ante los rayos solares;
el calentamiento global es una amenaza real, y la población ronda los
6000 millones de personas. Por todo ello es vital transformar nuestros valores
y conductas. Debemos en consecuencia encontrar un verdadero DS.
La pobreza disminuye la capacidad de proteger el ambiente y aumenta las presiones
sobre el medio. Pero la conservación con hambre no puede ser, como tampoco
la conservación puede coexistir con el sobreconsumo y el derroche. Sin
embargo, las políticas ambientales no deben limitar el derecho al desarrollo
que tenemos. No es justo que los países desarrollados , que muchas veces
alcanzaron el desarrollo a costa de recursos naturales y contaminación,
hoy pretendan, con presiones y restricciones ambientales al intercambio comercial,
imponernos límites al desarrollo.
Nuestros países no quieren cometer loe errores o delitos ambientales
que cometieron los países industrializados para obtener su desarrollo,
aunque reconocemos que en mucho nuestro de nuestro deterioro ecológico
se debe a las políticas económicas y de desarrollo que esos países
impusieron o impulsaron a través de organismos financieros internacionales.
Ahora ha llegado el momento de que los países industrializados asuman
su responsabilidad, pero no restringiendo o poniendo limitaciones a nuestro
desarrollo, sino brindando los recursos económicos y humanos para promover
una transferencia de tecnologías para lograr producir en los diferentes
sectores con criterios ambientalmente aceptables. Igualmente deben pagar precios
justos por nuestros productos, producidos en forma sustentable. Debe existir
una relación de intercambio más equitativa entre los productores
agrícolas , la industria y los consumidores.
Nuestros países quieren llegar a tener los niveles de exigencia y estándares
ambientales que hoy tienen los países desarrollados, más ellos
tienen que comprender que esto no lo podemos lograr de la noche a la mañana;
o sea, tampoco nuestros gobiernos a nivel nacional pueden pretender paralizar
el desarrollo aduciendo políticas ambientales.
La visión económica del mundo tiene que variar. Si bien es cierto
que a nivel mundial los índices económicos son satisfactorios,
estos se han logrado a costa de los recursos naturales. Durante los 80 s las
mercancías producidas y servicios prestados tuvieron un crecimiento constante
, un 3% anual, que aumentó en 4.7 billones de dólares el pruducto
mundial bruto en 1990. O sea, como dice Lester Brown en su análisis de
la situación del mundo (l991) “el crecimiento en la producción
económica mundial durante los años ochenta fue mayor que el de
los varios miles de años transcurridos desde el comienzo de la civilización
hasta 1950”. También el comercio mundial creció en los años
ochentas, principalmente en el sector industrial. La población económicamente
activa pasó de 1960 millones a 2360 millones en la misma década.
Los precios de los valores tuvieron también una década notable.
Pero... mientras esos indicadores económicos se muestran positivos “todos
los indicadores del medio ambiente resultan marcadamente negativos”. Los
bosques se talan a una tasa anual de 17 millones de hectáreas; el dióxido
de carbono, principal gas efecto invernadero, aumentó a una tasa de 0.4%
anual; una quinta parte de las especies de la tierra han desaparecido en las
dos últimas décadas.
El crecimiento económico que necesitamos es el que resulte menos consumidor
de energía y más equitativo en sus repercusiones sociales. El
desarrollo que se propicie debe tomar en cuenta al ambiente y darse con justicia
social. El grado de desarrollo que presentan algunos países no reflejan
la realidad, porque no han tomado en cuenta en la elaboración de los
índices económicos, el costo del deterioro ambiental. El día
que esto se haga y que ese costo se contabilice en las cuentas nacionales ,
ese día habremos empezado a encontrar el camino hacia el verdadero desarrollo
sustentable.
El país que quiera el DS debe empezar a conocer su realidad económica
y no seguir ocultando el flujo de caja negativo que refleja el mal manejo del
entorno natural. Cuando los políticos conozcan el verdadero costo del
deterioro ambiental, estarán más propensos a tomar medidas a su
favor y comprenderán mejor el valor de promover un real DS. También
creemos que des el punto de vista económico las políticas de manejo
de la deuda externa , los programas de ajuste estructural, el establecimiento
del libre mercado, y otras acciones macroeconómicas , deben darse con
equidad ambiental y justicia social. Caso contrario, el deterioro se acelerará
y con ello se golpeará a los más necesitados. Esto podría
generar invasión a áreas protegidas, disposición inadecuada
de desechos, deterioro de infraestructura y servicios básicos, ejecución
de proyectos sin evaluaciones de impacto ambiental, merma al acceso de servicios
de salud y educación, expansión de la pobreza, caída de
salarios y fuentes de empleo, el subempleo, crecimiento de los índices
de precios, intensificación de los cultivos no tradicionales de exportación,
avance de la frontera agrícola en áreas marginales, etc.(CEPAL,1989).
No es posible seguir hablando a favor del DS si no se atienden las necesidades
esenciales de la población. Para qué árboles si la gente
se muere de hambre, si no le brindamos mayores oportunidades de empleo, de vivienda
digna, si no les garantizamos los niveles mínimos de consumo. El deterioro
ambiental puede ser fuente de caos social. Cuando falta el agua potable en las
comunidades ,producto de la destrucción de los bosques de las zonas de
captación e infiltración, las poblaciones se sublevan. Gente sin
trabajo y sin satisfacer necesidades básicas de su familia, pueden verse
obligados a atentar contra los recursos naturales. Estas situaciones se empiezan
a ver en muchos lugares de Costa Rica y Latinoamérica en general. Por
el contrario, si mejoramos los niveles de vida e ingresos para que los más
pobres atiendan sus necesidades básicas, se prestará mayor atención
a la conservación de los recursos naturales y la protección ambiental.
Cuando “ el presente parece relativamente seguro, las personas pueden
dirigir la mirada al futuro”(W.Reilly,1991).
En materia ambiental, lo que para nosotros puede ser el futuro, para el campesino
o el que vive en áreas marginales , es el hoy, pues muchas de sus necesidades
son inmediatas. Para el pobre no existe el mañana; para el pobre y su
miseria solo existe el hoy. De tal manera que la vara ambiental con que se mide
a unos , no es la misma para otros. Quien no entiendan esto no sabe, ni podrá
lograr nunca un verdadero DS en nuestros pueblos.
El DS debe buscar conservar y mejorar la base de los recursos naturales. Solo
así podremos hacer frente a los elevados niveles de consumo del mundo
industrializado y del aumento de la población. Hay que conservar la biodiversidad
pero con fines económicos o científicos en donde se vean beneficiados
,los más necesitados.
Nuestros países no deben conservar la biodiversidad solo pensando en
satisfacer las necesidades ecoturísticas de los países industrializados
. Nuestros bosques no deben ser un bazar de disfrute de unos pocos. No. Nuestra
biodiversidad la debemos proteger y conservar porque representará un
elemento vital en el desarrollo de nuestros pueblos.
Tampoco creemos que nuestros problemas forestales ,que la deforestación,
se resolverá solo ampliando o creando más áreas de conservación.
La conservación de la biodiversidad en los parques nacionales y áreas
afines debe involucrar a los campesinos y agricultores. Debemos desterrar el
concepto conservacionista de la década de los setentas del siglo pasado,
que fue bueno en su momento, cuando se establecieron muchas áreas desde
los escritorios de la Capital. Hoy se consolidará un área protegida
, no sacando al agricultor o campesino de su nicho social, de su finca o parcela,
sino brindándole alternativas productivas dentro de la filosofía
de la sustentabilidad, porque no debemos perder de vista que el ser humano es
el principal recurso natural a proteger.
Los problemas de tierras son una verdadera “bomba de tiempo” en
nuestros países( sin excluir a Costa Rica).Cada día se agrabarán
más. La presión sobre los recursos naturales aumentará
conforme aumente la población. Si el problema social, de fuentes de empleo,
y otras situaciones no se resuelve, mañana, toda política que
se haga no valdrá de nada para contener las invasiones de fincas con
bosques o sin bosques. Tampoco nadie parará las invasiones a las áreas
protegidas públicas o privadas.
Debemos forjar una agricultura y desarrollo rural sustentable que puedan correlacionarse
armoniosamente con las áreas de protección. Esto se lograría
si obtenemos seguridad alimentaria mediante la garantía de un equilibrio
apropiado entre la autosuficiencia y la autorresponsabilidad, generando empleos
e ingresos en las zonas rurales, especialmente para erradicar la pobreza, y
estableciendo prácticas de protección ambiental y de conservación
de los recursos naturales(Declaración Den Bosh,1991).
Me temo que si en materia de conservación queremos “ser más
papistas que el Papa” o “le jalamos muchos el rabo a la ternera”,
lejos de beneficiar a la naturaleza, la estaremos condenando al desastre el
día de mañana. Y cuando esto suceda ¿dónde estarán
los teóricos ambientalistas, que solo hablaron y no visualizaron el mañana
ni nunca entendieron el verdadero significado del DS ?.
El DS es buscar alternativas en la agricultura , en la industria, en la producción
de energía, etc. Puede y debe haber producción de café,
de banano, de flores, de Palma africana, de naranjas, en forma sustentable.
Se puede tener minería e industria en forma sustentable. Pero el DS no
es justificante para hacer cualquier cosa que deteriore a la naturaleza o al
hombre. Quien crea que amparado al DS puede venir por ejemplo a querer botar
desechos tóxicos al país, está equivocado. Saber qué
es DS es también tener un pensamiento , un cerebro sustentable, que pueda
discernir sobre lo que mejor le convenga a la humanidad , después de
conocer y valorar las diferentes variables que nos presentan sobre la implantación
de un determinado proyecto de desarrollo.
En el mundo del futuro, en el mercado internacional Costa Rica tendrá
que competir por calidad. Un grado de calidad se podría obtener produciendo
con equidad ambiental. Por ello creemos que empresarios, productores, industriales,
importadores, y exportadores, deben prever mejor las repercusiones ambientales
de las tecnologías que se apliquen. Tenemos que llegar a tener certificados
de calidad que tomen en cuenta la sustentabilidad. El día que esto se
haga y que los países industrializados valoren nuestra producción
sustentables, se mejorará el ambiente natural y humano.
Costa Rica puede y debe promover el DS. Aunque somos un país de contradicciones
, porque ocupamos un lugar de privilegio en materia de conservación de
la biodiversidad por medio de Areas de protegidas, y la educación ambiental
, también somos unos grandes destructores de bosques tropicales y en
contaminación alcanzamos niveles preocupantes. La contaminación
de aguas, aire, y por plaguicidas , es alarmante. Nos sentimos frustrados e
impotentes para atacarla.
Yo creo que al ambiente le paso hoy lo que le pasaba a las personas en los ambientes
de trabajo hace más de 100 años. Tuvo que darse toda una revolución
social para que al hombre se le diera el lugar que le correspondía. Ahora
le toca al ambiente su tiempo. Debe dársele el lugar que le corresponde,
porque está en juego las actuales y futuras generaciones.
Pero... en asuntos ambientales, como en tantos otros, una cosa es decir y otra
hacer, ver los resultados. Una cosa es hacer una estrategia o lanzar una proclama
, y otra hacer realidad lo que en ellas se plantea.
En materia ambiental, creo que unos se van a los extremos al querer una conservación
pura, sin tomar en cuenta las realidades sociales y económicas; otros
por el contrario ven en la conservación una limitante al desarrollo.
Todavía no se entiende que conservación y desarrollo, pueden y
deben ir de la mano. De ahí que a un Ministro, a un Poder Ejecutivo,
a un Poder Legislativa, le será muy difícil poder enrumbar al
DS por la senda adecuada, porque no se tienen los recursos humanos, económicos,
tecnológicos, ni administrativos correspondientes.
Por otra parte será muy difícil promover el DS si no participa
la empresa privada, el industrial, el ciudadano . Por eso yo creo fundamental
lograr una CONCERTACIONA AMBIENTAL entre el Poder Ejecutivo, el legislativo,
los ciudadanos, los grupos ambientales, y el sector empresarial y el industrial
. unos y otros tendrán que ceder . Si no nos entendemos “ nos jodemos
todos” y el DS nunca lo encontraremos.
En cuanto al sector privado , considero que es fundamental que las Empresas
adopten Códigos de Conducta e incorporen sistemas de Administración
Ambiental en sus operaciones.
Las empresas deberían realizar sus actividades de conformidad con las
leyes , los reglamentos, y las políticas ambientales establecidas por
los Estados. Asimismo deben invertir en procesos de rehabilitación de
los ecosistemas dañados por su culpa y aplicar la mejor tecnología
en sus actividades (ONU,CES,1988).
La gestión del DS para las empresas debe considerar aspectos de tiempo
y espacio, donde los ejecutivos adopten una perspectiva a largo plaza sobre
el ambiente y el desarrollo, teniéndola en cuenta a la hora de tomar
decisiones a corto plazo. La búsqueda del DS exige a los ejecutivos “contemplar
los intereses de la empresa más allá de las puertas de la Fábrica”;
se deben realizar evaluaciones ambientales en la ubicación de plantas
y planes de contingencia para accidentes, por ejemplo.
Los ejecutivos deben respetar y conservar los recursos del Planeta; deben utilizar
en sus empresas tecnologías eficientes; procurar la diversidad del la
producción; y contribuir a la conservación de la diversidad biológica
y cultural (ONU,1990).
Recomendamos que las empresas adopten las siguientes medidas :
1.Publicar y adoptar una declaración sobre el DS .puede ser su Política
ambiental.
2.Adoptar códigos de conducta que fomenten el DS.
3.Promover procesos de reducción de recursos naturales y disminuir la
producción de desechos.
4.Adoptar Sistemas de Gestión Ambiental certificados.
5.Crear Gerencias Ambientales.
6.Promover la realización periódicas de Auditorías ambientales.
7.Ser transparentes ante la comunidad.
Estimo que a esta altura de un nuevo siglo, no debemos tomar actitudes de oponernos
por oponernos a todo. Lo que debemos es dar una lucha en lograr que los proyectos
y actividades se lleven a cabo con criterios de sostenibildad.
No debemos permitir que a nuestros países los conviertan en basureros
de desechos tóxicos, o que nos vendan productos, procesos o tecnologías
desechadas por su toxicidad en otros países. Eso no sería DS.
Creo que los grupos ambientales y los ecologistas en general también
debemos ser congruentes con la sustentabilidad y no creernos que somos los dueños
de la verdad absoluta. Si no somos capaces de sentarnos nosotros mismos a discutir,
analizar, y respetar la diversidad de criterios , intereses y posiciones que
tenemos , menos seremos capaces de pretender integrar al DS a otros sectores
económicos del país.