Síndrome del Diputado Enfermo
Por.Alexander Bonilla D.
En alguna ocasión habíamos escrito sobre el “Síndrome
del edificio enfermo”. Esto es cuando los edificios , por su estructura
o su uso , genera gases, polvos, ruidos u otras cosas que impactan la salud
de los usuarios. Y ya existen expertos en estos campos , sea para prevenir o
para enfrentar los problemas derivados del Síndrome.
Cuando nos damos cuenta que el Plenario de la Asamblea Legislativa provoca estrés,
ansiedad y otros males en los señores Diputados, no queda duda que ese
edificio presenta los síntomas de un edificio enfermo.
Pero no creemos que solo el edificio esté enfermo. Es muy posible que
el Síndrome también esté en los señores Diputados,
provocando un nuevo Síndrome “el Síndrome del Diputado Enfermo”,
producto de los gritos, el ajetreo constante, la telefonitis, el sinsosiego
en las sillas, las discusiones estériles o intrascendentes a que están
sometidos. A eso agréguele la presión de los periodistas, las
luces de las cámaras, las visitas de ciudadanos a toda hora, las serruchadas
de piso,et,etc. Todo eso en u lugar pequeño, con un aire acondicionado
quizás mal regulado, se confabula para que haya sinergia entre los dos
Síndromes que provocan estragos en la salud de los Padres de la Patria.
Para enfrentar el problema recomendaríamos poner toldos en La Sabana
y que los señores Diputados pasen a sesionar ahí; al aire libre,
con suficiente circulación del viento y sin teléfonos. Es más
, proponemos que cierren La Sabana para que nadie los moleste. Estamos seguros
que entonces entre sonido del viento y el verdor del paisaje los señores
Diputados recuperarán su preciada salud y podrán dar mejores leyes
a la Patria.