El barco llamado tierra 2005
Por: Alexander Bonilla Durán
El planeta es un único barco en donde estamos metidos todos los habitantes.
Si al barco le hacemos daño, y poco a poco lo vamos destruyendo, tarde
o temprano nos iremos a pique. Por eso es importante que tratemos de sobrevivir
en la forma más armoniosa en esta nave llamada Planeta Tierra.
Las áreas protegidas, parques y reservas, son algunas manchas verdes
dispersas por todo el mundo donde se pueden mantener rasgos representativos
de la biodiversidad que tanto se ha destruído. Sin embargo dado el crecimiento
poblacional y la presión que conlleva sobre los diversos ecosistemas,
la filosofía de conservación y manejo de estas
áreas verdes ha variado. Ya no se puede hablar de conservar por conservar,
en tener zonas estáticas como museos. Esto no es viable ni sostenible.
Los ecosistemas son elementos vivos, en evolución.
También las personas formamos parte de los ecosistemas y esto no lo podemos
olvidar. Por eso, cualquier plan que pretende conservar los ecosistemas y promover
el desarrollo sostenible, no puede dejar de lado a los seres humanos, a la población.
En este barco estamos plantas, animales y seres humanos. Las plantas tienen
derecho a morir, al igual que los animales. Pero más derecho tiene el
ser humano, el animal más inteligente de la creación. Yo creo
que la conservación debe entonces darse en función de satisfacer
las necesidades del hombre de hoy y del mañana.