Impuestos ecológicos para ayudar al fisco
Por. Alexander Bonilla D. alebodu@hotmail.com
Como los Diputados y el Gobierno, vía Comisión Mixta andan buscando
de dónde sacar plata, y como este Gobierno se ha declarado ecologista,
les presentamos varias opciones para poner impuestos verdes.
Los instrumentos fiscales sirven para aplicar las políticas ambientales
e instrumentalizar leyes (incluyendo las Garantías Ambientales cuando
las aprueben). También los impuestos ecológicos sirven para poner
en práctica el principio de “quien contamina debe pagar”.
Igualmente pueden orientar a los productores y consumidores hacia actividades
de sostenibilidad ambiental. Y como casi toda Costa Rica ahora se declara ambientalista
y quieren Garantías Ambientales, estos impuestos de seguro serán
aceptados y bien recibidos.
Los impuestos ecológicos pueden ser sobre emisiones, sean a la atmósfera
,al agua, al suelo, o contra el ruido. Métanle impuestos a las industrias
que lanzan humo por encima de los niveles aceptables; a las que contaminan las
aguas o el suelo, y a las que provocan ruidos . Pueden poner impuestos sobre
productos como materias primas o productos intermedios. También a extracciones
de arena, piedra, y a las explotaciones de aguas subterráneas sobre un
límite preestablecido. Otros impuestos pueden recaer sobre material contaminante
como las baterías( de todo tipo), envases no retornables, neumáticos,llantas
,bolsas plásticas. Sobre los combustibles ni lo recomendamos porque ya
no aguantan nada más.
Con impuestos así se impulsaría una mejor utilización de
los recursos naturales y se defendería mejor al ambiente. Habría
un impulso al reuso del agua, la agricultura orgánica, el uso de productos
biodegradables y la adopción de tecnologías sostenibles.
El problema con estos impuestos que proponemos sería que el destino de
lo recaudado no vaya a la solución de los problemas ambientales, y que
se usen para pagar deudas del Gobierno y a mantener la burocracia. El otro problema
sería que al final todo mundo le pase la factura al pueblo. Pero reiteramos,
como ahora aquí todos son ecologistas, no importará contribuir
con la causa ambiental. Al fín y al cabo somos del país de la
ecología, y a nivel internacional se hablará muy bien de Costa
Rica, aunque no nos paguen mejores precios por los productos producidos con
criterios ambientales ni nos perdones la deuda externa. Eso no preocuparía;
somos ecologistas y creemos en la utopía ambiental. Nos sacrificaremos
a favor del Planeta., lo cual lo agradecerá la comunidad internacional,
y vendrán por miles a ver el experimento, en este país lleno de
democracia y paz.
Pero también señores Dipuetados, a la par de dictar estos impuestos
verdes, deben liberar de impuestos y brindar incentivos a actividades que favorezcan
la sostenibilidad como la agricultura orgánica,tecnología limpia,
productos biodegradables, etc.
¡Qué lindo vivir en el país de la Ecología, el país
de las garantía ambientales! Señores Diputados , aprovechen este
espíritu ambiental de Costa Rica para conseguir más plata para
el Gobierno.
Finalmente , aquí les damos una lista de potenciales impuestos ecológicos.
Tomen nota.
A las baterías de todo tipo porque contaminan los mantos acuíferos;
a las bolsas plásticas porque no se degradan; a los envases plásticos
que inundan ríos y quebradas; a las llantas y neumáticos que pululan
por todo lote vacío y ríos;a los productos que contienen gases
que afectan la capa de ozono ; a las máquinas de afeitar desechables;
a la comida chatarra por producir gordos y elevar el colesterol;a los disolventes
y aceites lubricantes por contaminar las aguas;a las actividades que generan
ruido; a los vehículos que no tengan etiqueta de consumo de combustible
y emisiones; al ICE por tonelada de sedimento que suelta al río Reventazón;a
los que explotan abusivamente las aguas subterráneas;a la contaminación
de industrias; a los rellenos y botaderos privados; a los que botan las aguas
negras en el Tárcoles(incluido A y A);a los que producen y trasiegan
residuos peligrosos; a la madera de bosque natural; a las chancheras e industrias
que producen malos olores y moscas; a los cementerios por el gas metano que
liberan(gas efecto invernadero); a la actividad ganadera y porcina también
por el metano que producen; a los jabones y detergentes no biodegradables; a
la agricultura tradicional; etc, etc, etc.