La iglesia y la ecología 2003
Por.Alexander Bonilla D.
La Doctrina social de la Iglesia Católica a través de los tiempos
ha tomado en cuenta la ecología.
Para la Iglesia el ambiente y el desarrollo se relacionan con la persona humana,
centro de la Creación.
En consecuencia la raíz del problema ecológico actual es la persona
humana, que usa su capacidad creadora y transformadora para destruir, la naturaleza
y al propio ser humano.
Según Juan pablo II , la crisis ecológica es de naturaleza moral
y requiere la solidaridad de todos, pues la amenaza es común.
El auténtico desarrollo humano con su entorno, ni puede excluir un compromiso
universal por cubrir las necesidades de todos los pueblos de la tierra. O sea,
para el Papa la supervivencia del ser humano depende del equilibrio que mantengamos
de los ecosistemas, que incluye el respeto a la vida y a la dignidad del ser
humano.
Debe darse un equilibrio entre las exigencias del progreso y la conservación
de los recursos naturales. Asimismo considera equivocadas las posiciones ecocentristas
y biocentristas, que han excluido al ser humano. También nos recuerda
Juan Pablo II que “ no se debe dar un valor absoluto ni a los bienes de
la tierra, porque nos son dios, ni al dominio o la pretensión de dominio
por parte del hambre, porque la tierra pertenece a Dios y solo a El”.
De esta manera cuando el ser humano daña al ambiente, rompe el equilibrio
provoca el pecado y causa una ruptura en su unión con dios, con los demás,
y