La basura vive con los ticos
Por: Alexander Bonilla Durán
La basura, problema de nunca acabar. Todos la producen, usted y yo; pero nadie quiere saber nada de cómo se deseche o dónde se bote. La responsabilidad de la gente llega hasta cuando la deja en bolsas o tarros al frente de su casa. De ahí en adelante cada quien se olvida de su basura, los desechos que generó en su propia casa. Ahora la responsabilidad es de la Municipalidad o el Gobierno.
Pero eso sí, si esa basura la intenta depositar en un lugar cercano a su barrio o casa, entonces el ciudadano se vuelve en un ejemplo para la sociedad y sale a defender su derecho a un ambiente sano, sin malos olores, ni zopilotes. No quiere ni palos la basura del pueblo cerca de su casa, esa basura que el contribuyó a generar. Todos producen basuras, pero no la quieren cerca. Pero que extraño, pocos son los que hacen esfuerzos por generar menos basuras. Todos compran todo tipo de materiales no degradables: de esos compre y bote. La mayoría de la gente son basureros ambulantes. Pero nadie quiere la basura cerca de su casa. Que se la tienen a otro, pero no a mí.
Lo que sucede con la basura en un reflejo de la forma de ser de los costarricenses y de nuestros gobernantes. Un problema que tecnológicamente es fácil de resolver y además un gran negocio ahora se vuelve arma de chantaje y negociación. Un país que no es capaz de resolver el problema de la basura en pleno siglo 21, tendrá el gobierno que merece.