Premio Nacional de Periodismo 2004
Por: Alexander Bonilla Durán
Esa mujer me gusta. Tiene las enaguas muy bien puestas, y no se afloja ante
amenazas o presiones. Además, representa el espíritu rebelde de
muchos costarricenses, que desgraciadamente se ha ido perdiendo para dar paso
al conformismo y a la domesticación. Pero ha llegado una mujer al rescate
de la identidad nacional.
Quien no la conozca se puede equivocar al verla. Su vos pausada y amable no
refleja su férrea voluntad por defender a los más necesitados
y luchar por las causas justas.
Lo que más admiro de ella es su paciencia para escuchar los problemas
de la gente. Su programa es una voz para los sin vos; es un canal para dar a
conocer el alma de los costarricenses. Sí, admiro su paciencia franciscana
porque se que le amarga y le duele la impotencia de no poder resolver los problemas
de los que ven en ella una tabla de salvación. Ella es humilde y sincera
con el pueblo, del cual proviene.
Por eso creo que el Premio Nacional de Periodismo, otorgado a Iris Zamora compañera
aquí en Radio Monumental está bien otorgado. Ella se lo merece.
Iris, sos una especie en vías de extinción. Te felicitamos y esperamos
que tu salud siempre esté bien para que el pueblo de Costa Rica pueda
expresar sus opiniones a través de tu programa. Iris, como el viento,
las palabras del pueblo en tu programa se impugnan de libertad.