Los ciudadanos y ante la contaminación 2003
Por: Alexander Bonilla Durán
Yo no sé que pasa en Costa Rica. Pero qué falta de hidalguía,
que falta de valor se tiene para enfrentar los males que aquejan a este país.
Muchos, por no decir una mayoría, son dados hablar, criticar, pero no
aportan soluciones; y lo que es peor, no están dispuestos a dar la cara
por resolver un determinado problema, digamos ambiental. Son, me decía
una señora, esos que “tiran la piedra y esconden la mano”.
Unos son cobardes de nacimiento. Esos no tienen remedio. Otros son de los que
no les importa nada; no tienen cerebro para ver más allá de sus
narices. Algunos no se comprometen, no asumen sus responsabilidades porque no
quieren problemas con el vecino, con el Alcalde, con el Diputado o con el empresario.
De estos está llena Costa Rica. Son esos que no tienen personalidad;
que juegan al viven del viento cual si fueran veletas; son los que llegan como
la noche a sacar ventaja del poder político para chupar de la ubre de
papá gobierno. Son los ciudadanos o muletas que llegan al poder personas
no comprometidas con el pueblo, dispuestos a vender hasta el país sino
para ellos.
Si, Costa Rica ha perdido la identidad, ya no tenemos robles pensantes, ni árboles
de sabiduría que nos orienten. Hoy tenemos más tecnología;
pero estamos creando desiertos pensantes que nos alejan de la solidaridad y
del espíritu humanista, que deberían prevalecer sobre la máquina
y el dinero.
Estamos perdiendo a Costa Rica….
Temor de hacer una denuncia ambiental
Nos llamó una persona de Tilarán para decir que tenía
una denuncia ambiental. Dice que la basura es lanzada a una cuenca y que afecta
importantes ríos. Le pedimos que nos pusiera los hechos por escrito,
con detalles y nombres, para poder investigar mejor y oigan lo que digo: no,
yo no doy mi nombre porque el Alcalde es amigo mío y ahora no estoy en
política. No quiero comprarme problemas”.
Le contesté: ¿entonces como quiere resolver un problema ambiental,
si no está dispuesto a asumir su cuota de responsabilidad? Bueno Alexander,
usted tiene razón, pero ya no funcionará nada, que lo hagan otros.
No quiero complicarme, dijo.
Entonces le dije: búsquense un Tilaranense valiente que de la cara y
realmente quiera proteger el ambiente. Si lo encuentra con gusto contribuiremos
a enfrentar y resolver un problema de contaminación con basuras que hay
en Tilarán.
Esto que les cuento me sucede a menudo. Muchos se dicen ambientalistas, pero
son de papel, de boca, nada más. Por eso este país está
como está. Son pocos los que asumen su responsabilidad para enfrentar
y resolver problemas ambientales. Hay mucha cobardía ambiental.
Los Alcaldes y el ambiente
Oigan lo que me dice un ciudadano: dice: “los Alcaldes tienen que entrarle
duro y de frente al problema de la basura en las calles y en las aceras. Da
pena, asco y vergüenza ver cómo los caños y las aceras se
convierten en un basurero a vista y paciencia de las autoridades. No se puede
excusar esta suciedad con que por ejemplo en los alrededores de los mercados,
se boten a la calle, las sobras de comida, de papeles, de las ventas de frutas
y verduras, porque la gente es pobre de escasos recursos. De esta manera con
el “pobrecito” las calles de las principales ciudades se están
convirtiendo en un Basurero gigante.
Para el aseo, nos dice este costarricense no hay que ser pobre ni rico. Hay
países tan pobres o más que Costa Rica, pero no son tan sucios,
tan cochinos como aquí.
Es imprescindible que los Alcaldes se dejen de excusar y actúen de inmediato.
Las calles y aceras son de todos y no son un botadero. Las campaña como
“yoyito” no sirven para nada; el esfuerzo debe ser coordinado a
nivel nacional, y procurando que no sean las agencias de publicidad las que
salgan lucrando con esta tragedia nacional”.
Suscribimos y apoyamos en todo esta opinión de este costarricense. Por
más ecológico que pinten a Costa Rica; la verdad es que nos están
convirtiendo en un enorme basurero. Responsables: el gobierno, las municipalidades,
los ciudadanos, usted y muchos otros. Que viva Costa Rica, el país de
la basura en las calles. Este debería ser el nuevo slogan para promover
la tierra de las Garantías Ambientales.