Defensa del ambiente 1998-99
Por.Alexander Bonilla D.
Siempre hemos creído que cuando se da un conflicto ambiental, lo mejor
es que las partes se sienten a dialogar y en forma objetiva se le busque una
solución viable a la situación. Sin embargo, a veces alguna parte
se pone intransigente y no se llega a nada.
En nuestro caso particular, en ocasiones nos llaman vecinos o personas interesadas
en que los asesoremos en un determinado conflicto ambiental. Si notamos que
todas las vías se han cerrado y que la empresa no quiere enfrentar a
la comunidad ni buscar una salida viable, entonces con gusto recomendamos acciones.
Lo primero que manifestamos es acudir a la vía legal ya sea con denuncia
ante la Contraloría Ambiental, en la Defensoría de los Habitantes,
ante el fiscal ecológico, y hasta interponer recursos de amparo. Otra
opción es hacer presión comunal y grupos organizados.
Pero quizás la mejor forma es la de atacar a la empresa en sus mercados
internacionales haciendo ver el consumidor que, por ejemplo, los productos que
ellos compran estarían creando impacto ambiental y problemas comunales
en el país de origen.
En el caso de la urbanización agropecuaria de San Rafael de Oreamuno,
que tienen un conflicto con una empresa productora de helechos y que se han
puesto intransigente, esto es lo que les recomendaría a los afectados.
Una empresa debe buscar solucionar pacíficamente los conflictos. Debe
saber negociar. Si eso no ocurre es que algo falla en su manejo. El dueño
o gerente deben cambiar de actitud porque en la actualidad, ese camino solo
problemas les traerá aquí o en sus mercados internacionales.