Alto a la deforestación 1980
Por: Alexander Bonilla D.
El proceso acelerado de deforestación está amenazando seriamente el gran patrimonio de recursos naturales renovables que tiene Costa Rica. Lo anterior se evidencia ya, en la destrucción de gran número de cuencas hidrográficas, que al verse desprovistas de la cobertura vegetal han permitido que las aguas corran raudas y desenfrenadas en las zonas bajas, arrasando casas, cosechas e incluso hasta seres humanos como ha sido el caso de que año con año se repite en la zona de Parrita-Quepos y en la provincia de Guanacaste, gran cantidad de ciudades también han visto mermadas sus fuentes de agua potable, producto de la deforestación de las áreas boscosas que protegían las mismas; la fauna silvestre ha desaparecido o ha tenido que emigrar a otras zonas donde podrá sobrevivir, porque su habitat natural ha sido y es destruído por la mano criminal del hombre; las áreas recreativas que proporcionaban las grandes extensiones de bosques hasta hace pocos años cubrían gran parte del territorio nacional, han dado paso a parajes desolados, fríos, sin vida, donde la recuperación del mismo suelo es casi imposible; los ríos que otros discurrían entre la vegetación con sus aguas cristalinas, ahora es sólo un recuerdo, cada día se vuelven más turbios, produciendo en el fenómeno de sedimentación que está alterando lentamente los períodos de vida, proyectados para los grandes complejos hidroeléctricos, potencial futuro de nuestra economía.
La deforestación en nuestro país está en aumento y promete ser más extendida en los próximos años, hasta terminar para siempre con nuestros bosques naturales, excepto los que se encuentran protegidos por el Servicio de Parques Nacionales o la Dirección Forestal. Datos como los siguientes nos demuestran el avance de la deforestación:
1950 – 72% del país estaba en bosque natural
1973 – 49% del país tenía bosques
1978 – 34% del país tenía cobertura vegetal
Múltiples son las causas que contribuyen a la deforestación; posiblemente las que han influído en mayor grado son: a. el proceso de colonización con la consecuente expansión de la frontera agropecuaria hacia las regiones con mayor cantidad de terrenos bajo cobertura forestal; que incluyen a los famosos derechos posesorios que se obtienen con sólo hacer un desmonte en la montaña, para luego aducir “mejoras”. ES decir, el Estado acepta como “mejora” la tala de la montaña y paga por destruir así, los bosques, patrimonio de todos los costarricenses. B. El desarrollo de la red vial, el cual si bien ha permitido la integración del territorio, ha favorecido la explotación indiscriminada de los bosques. C.- El desconocimiento, de la mayor parte de los ocupantes de fincas, la cual es la mejor alternativa para sus tierras, es decir, que todavía no existe en el país mapa alguno de uso potencial que demuestre qué suelos son de uso forestal y cuáles son de uso agrícola. Los mapas usados usan clasificaciones que no son aptas para el trópico y que no son clasificaciones ecológicas. No se toma en cuenta que aproximadamente el 70% del país es de uso forestal, pro razones edáficas y climáticas, pero que sin embargo estas tierras se usan para ganadería o cultivos. D. La poca eficacia de los sistemas de control sobre la explotación, y la ausencia de un sistema de planeamiento que contemple en una forma integral al aprovechamiento y conservación del recurso.
Todo lo anterior se ve incrementado con las facilidades en créditos que dan los bancos para desarrollos ganaderos o agrarios sin importar la calidad de la tierra o estudios previos de impacto ambiental; y por el bajo valor que se le da al bosque como tal, ya que no hay verdaderos incentivos para aquel que tenga montaña, como sí los hay para el que desee reforestar.
¡Alto a la deforestación!. Los bosques deben ser manejados racionalmente, técnicamente. No se puede seguir permitiendo que nuestros árboles y todos los ecosistemas en ellos protegidos se destruyan despiadadamente, puesto que entre el 50 y 100% del bosque talado queda sin uso, ya que se quema o se deja podrir. Aproximadamente 67 millones de metros cúbicos de madera por año fueron malgastados en esta forma en los últimos años en Costa Rica.
Científicos como Tosi y Sylvander han estimado de que aproximadamente se deforesta 60.000 Ha., por año en Costa Rica, que significa que tanto la expansión de la frontera agropecuaria como gran parte del aumento de la producción agropecuaria se han obtenido mediante la deforestación. De esta tasa de deforestación anual, el Ministerio de Agricultura, a través de la Dirección Forestal ha otorgado en 1978, por ejemplo, permisos para talar 20.343 Ha., que se distribuyen por provincia de la siguiente manera:
Ha. N°. PERMISOS |
|
| ALAJUELA | 9.161.5 283 |
| CARTAGO | 161 20 |
| GUANACASTE | 1.119.5 10 |
| HEREDIA | 2.119 59 |
| LIMÓN | 2.679 70 |
| PUNTARENAS | 4.820 57 |
| SAN JOSÉ | 283 16 |
| TOTAL | 20.343 515 |
Lo anterior lleva a interrogantes de que si la Dirección Forestal ha dado sólo permiso para talar 20.343 Ha., de las cuales 9.036.5 Ha. ha deforestado el I.T.C.O., cómo se cortan las restantes 40.000 Ha.?. Será que instituciones del Estado arrasan bosques sin obtener permisos de explotación forestal, o que los grandes empresarios madereros se las arreglan para sacar madera sin control de las autoridades respectivas?. Esto debe ser seriamente investigado, porque en este hecho está la gran responsabilidad que las presentes generaciones le deben a sus descendientes. El futuro es de ellos, la responsabilidad es nuestra.
Así las cosas, en la actualidad, la cobertura forestal es apenas el 34% del país, que demuestra que el proceso deforestador se realiza sin ninguna planificación y que, por lo tanto, lo mismo se corta el bosque en áreas cuya capacidad de uso es agrícola que en aquellas en que debería ser conservado o manejado para que se produzca en forma permanente; y que del porcentaje deforestado del país, el 22% aproximadamente, fue cortado en los últimos 27 años y que en el período comprendido entre los años 1961 y 1977 se taló el bosque que cubría el 14% del país.
Un estudio de la Oficina de Planificación Sectorial Agropecuaria (OPSA) muestra la extensión de áreas deforestadas entre 1961 y 1977.
ZONAS TOTAL BOSQUES km.2 |
|
| REGIÓN CENTRAL | 590 |
| PACÍFICO NORTE | 2.244 |
| PACÍFICO CENTRAL | 458 |
| PACÍFICO SUR | 2.737 |
| REGIÓN NORTE | 3.038 |
| REGIÓN ATLÁNTICA | 2.082 |
| TOTAL | 11.149 |
La Región Central con una extensión de 7.955.6 km2 ha sufrido
los mayores impactos en el sur de Puriscal, sobre los cerros de Turrubares;
al sur de Santa María de Dota, sobre la cuenca de los ríos Parrita
y Savegre, hacia el sur y oeste de Turrialba; hacia las laderas de la Cordillera
Volcánica Central. Aquí la tasa de deforestación anual
fue de 5.118 Ha., entre 1950 y 1961 y de 1.931 Ha. entre 1961 – 1977.
Aunque hay una tendencia a disminuir la tasa de deforestación, hay algunas
áreas como los cerros de Puriscal, El Alto de Tapezco en Santa Ana y
al oeste de San Ramón, en la que es necesario elaborar planes de manejo.
Los cálculos dicen que en esta región los bosques se agotarán
en el año 2054.
En el Pacífico Norte, de 10.199.58 kms2, que comprende la provincia de Guanacaste, fue drásticamente deforestado, al igual que la zona inferior, antes de 1950. Casi todos los bosques han desaparecido excepto en las áreas de Santa Rosa, Palo Verde y sobre los conos volcánicos de la Cordillera de Guanacaste. Entre 1950 y 1961 se talaron 698 kms2 de bosques densos y semidensos se talaron 2.244 km.2. Es manifiesta la reducción de la cobertura forestal en la Cordillera de Tilarán, área sobre la que hay marcada presión agropecuaria; asimismo, se siguen talando árboles en la Llanura Guanacasteca, incluso en las orillas de los ríos. Las proyecciones dicen que en la región los bosques se agotarán en el 1987.
La región del Pacífico Central con 4.344.9 kms2., desde la Sierra de Tilarán, Cerros de Turrubares, parte de la Cordillera de Salamanca, hasta la Costa del Sur de Quepos, se deforestó a una tasa de 6.936 Ha., por año entre 1950 – 1961 y bajó a 713 Ha., por año entre 1961 – 1977 una extensión de 458 km2, que lleva los cálculos a predecir de que la cobertura forestal de la misma se agotará en 1983.
En el Pacífico Sur es la región que más aceleración ha experimentado el proceso deforestador. La tasa de deforestación pasó de 2.909 Ha., por año entre 1960 – 1961 a 13.975 Ha., por año entre 1961 – 1977, que hace que de no mediar alguna acción estatal, el área puede llegar a ser totalmente devastada para el año 2015.
En la región norte es dónde más kilómetros cuadrados de bosques densos han sido talados a lo largo de 27 años y en la que más bosques de densidad media se han cortado en los últimos 14. Entre 1950 – 1961 se deforestó un promedio de 6.027 Ha., y entre 1961 – 1977 fue de 14.375 Ha. por año.
En esta región, junto con la del Pacífico Sur, es donde debe centrarse la atención, de manera que se controle la deforestación y se evite que quede en la condición que se presenta actualmente en el Pacífico Norte y Central. Se indica que para el año 2015 no se tendrán bosques en la región.
La región atlántica deforestó 8.682 Ha., por año entre 1950 – 1961 y 11.206 entre 1961 – 1977. Aquí la intensidad de deforestación ha sido alta, principalmente debido a la expansión de la actividad bananera y, aunque la situación no es crítica aún, es necesario tomar medidas para su protección, ya que además de tener las mayores reservas boscosas del país, es también la que presenta mayores superficies de aptitud forestal y una deforestación indiscriminada provocaría alteraciones muy graves en sus suelos y en su hidrografía. De no controlarse, la cobertura forestal estará agotada en el año 2036.
En resumen, Costa Rica tiende a agotar los recursos forestales. Debe pararse la deforestación desmedida que se da.
El Gobierno debe tomar conciencia de la problemática forestal. Su acción debe hacerla con hechos y no con palabras.
Dentro de las recomendaciones que se ofrecen están: