Carrera de Ecología frustrada
Por: Alexander Bonilla Durán
Hace como tres años contribuimos a establecer una carrera de ecología
en una Universidad privada a efecto de que los estudiantes pudieran abrirse
campo con las nuevas políticas y proyectos de desarrollo sostenible.
Intentamos aportar nuestra experiencia con el sector privado para vincular al
estudiante con la realidad y actividades que vive el sector empresarial. Mi
idea era formar profesionales con una visión actual y futura del desarrollo
sostenible, que les permitiera participar en los retos ambientales del nuevo
siglo, que tienen que darse integrando lo social, lo económico y lo ecológico.
Si los jóvenes estudiantes quieren abrirse campo en lo ambiental, tendrán que actuar con objetividad. La ecología romántica o de oposición no tiene cabida en el mundo empresarial que lucha con las aperturas comerciales y la globalización. Si quieren hacer de la ecología una profesión deben conocer sobre la gestión ambiental empresarial, las auditorías, el marketing ecológico, entre otras cosas. Las Universidades no están empleando este tipo de estudios, especialmente ante una Universidad privada a que nos referimos. La ecología no puede ser de aulas o escritorios. Debemos vincularla con la realidad diaria. Es responsabilidad de las Universidades en especial las privadas, abrir espacios para los estudiantes, en el sector empresarial, para que luego de graduados tengan mayor oportunidad en el mundo laboral. Desgraciadamente de esa Universidad privada tuvimos que retirarnos porque ellos querían economizar y dejaron la carrera en manos de personas sin ningún vínculo con el sector empresarial.
Cuento todo esto porque un día de estos me saludó un graduado de esta carrera de ecología y desarrollo sostenible y me pidió ayuda. Todo un graduado en desarrollo sostenible de una Universidad privada y ahí estaba de dependiente en una tienda en la Avenida Central. Sentí que el espíritu que intentamos crear se desvanecía y que era coopartícipe de un engaño hacia los jóvenes estudiantes. Esa carrera debe replantearse, actualizarse, hacerse competitiva. Estamos dispuestos a colaborar para que esto no se dé.