A todo el pueblo de San Carlos 79-82
Por: Alexander Bonilla Durán
En relación con opiniones expresadas por el Sr. Carlos Murillo, debido a mis comentarios realizados sobre el proyecto de explotación de azufre, en una reunión llevada a cabo en Sucre, el viernes 7 de agosto recién pasado en horas de la noche, me permito manifestar lo siguiente:
Biólogo o no, el señor Carlos Murillo merece todo mi respeto por su sensibilidad por la naturaleza y por su valor mostrado en la defensa de los recursos naturales de la zona norte. Por lo tanto, yo con todo respeto le pido que discutamos sobre el proyecto con altura y con criterios técnicos, que él como biólogo estoy seguro debe tener y sustentar. Si me logra convencer me pondré a su lado como en otras oportunidades, como fue en la lucha contra el oleoducto y donde no cuestionó mi profesión de geógrafo, más bien siempre apoyó mis siempre documentadas apreciaciones. No soy de los que hacen ostentaciones de títulos, pero como se ha pretendido menospreciar mi capacidad profesional, en forma humilde deseo presentar a consideración de los sancarleños algunas muestras de mis estudios, que con mucho esfuerzo y sacrificio he logrado a través de los años:
2. Experiencia
Mi presencia en la reunión de Sucre: como observador, porque me pareció muy provechoso que una empresa discutiera abiertamente con los posibles afectados. Esto es digno de reconocimiento, ya que en este país por lo general las cosas se cocinan en otras esferas sin tomar en cuenta a las comunidades. Para mí esto es un signo de buena voluntad y honestidad de una empresa. Externé mi opinión sobre el proyecto únicamente cuando por el estimable periodista Limberg Quesada, cosa que respeto y lo veo dentro de lo normal en un sistema democrático como el nuestro.
Por lo tanto, manifiesto con vehemencia que no es la empresa EUROSPECT, S.A., ni Carlos Murillo, ni Limberg Quesada, ni ninguna otra persona, la que tiene que decirme la posición que yo debo tener sobre el proyecto en discusión. Mi posición es objetiva; se basa en la documentación del proyecto que manejo, el conocimiento de la zona, mi conocimiento sobre ecología e impactos ambientales, y lo que yo considero debe ser lo mejor para el país y la región de San Carlos.
4. Mi punto de vista ha sido claro y así lo expuse en la reunión de Sucre. En ningún momento he apoyado la Cía. EUROSPECT. Sólo me he limitado a decir que a mí no me asusta este proyecto y que creo, basado en mi conocimiento y experiencia, que se podría llevar a cabo, siempre y cuando se cumplan varios requisitos, para lograr una integración entre el Desarrollo y la Conservación de los Recursos Naturales. Entre los requisitos a considerar están:
5. Mi opinión ha sido principalmente en el área ambiental. Sin embargo, he dicho que los aspectos económicos deben ser aclarados más, a efecto de que se definan mejor los beneficios del proyecto para la región. Si el proyecto no es beneficioso económicamente para el país o Región, también esto debe ser demostrado técnicamente, para contrarrestar el aval al proyecto que ha dado el Banco Centroamericano de Integración Económica. Obviamente que si se demuestra que no es beneficioso también nos opondríamos.
6. He ofrecido y reitero mi apoyo desinteresado a cualquier grupo que desee evaluar objetivamente este proyecto, sea comunal o municipal. Sólo busco lo mejor para el cantón que me vió nacer y al que tan poco de mí he dado.
7. También he manifestado que el problema de conservación ambiental de San Carlos debe atacarse en forma integral. San Carlos no es solo un sector de la Reserva Juan Castro Blanco, hoy protegida legalmente, pero que en la realidad está ya muy alterada. Considero que debe aprovecharse la coyuntura de la preocupación manifiesta por este proyecto de explotación de azufre, para lograr la protección de otros sectores de San Carlos, tan o más importantes como el sector (3 kilómetros cuadrados) donde se desea explotar el azufre, a saber:
8. Propongo a la Municipalidad, la realización de una Estrategia Regional de Conservación, para analizar no sólo los aspectos forestales e hidrológicos, sino también los de explotación de madera, el impacto de los aserraderos, la cacería, el desvío de ríos, etc. . Igualmente considero prioritario evaluar el deterioro, prostitución, delincuencia, impacto de los refugiados, etc.. Todos tan o más importantes que la protección de la Reserva Juan Castro Blanco.
9. Con gusto accederé a discutir aspectos técnicos, biológico-ecológicos con los que así me lo soliciten. Me gustaría discutir varios aspectos:
10. En fin, considero que debe haber un enfoque integral a la problemática ambiental de la Región de San Carlos. La Zona Norte no puede paralizar su desarrollo, pero tampoco puede darse el lujo de llegar al año 2000 con la ecología y el desarrollo. Si este proyecto de azufre se guía por esta filosofía, hay honestidad, objetividad y participación comunal, habremos dado un paso positivo y beneficioso para las presentes y futuras generaciones.
Asumo la responsabilidad pro lo que expreso. Siempre estaré dispuesto a oír, discutir y debatir, pero con seriedad y altura, y con respeto que se merecen todos los ciudadanos, independientemente de su escala social o nivel de estudios. El proceso de debate sobre este proyecto que se ha iniciado en San Carlos es una forma de consolidar nuestro sistema democrático. Unos estarán a favor y otros en contra. Esto es lógico. Esperamos que los que tomen la decisión final sepan escoger lo mejor para todos, decisión que deberá ser respetada independientemente de si fuera o no la muestra.
No pretendo seguir polemizando más sobre el proyecto. No quiero que se me tilde de “fuereño” como se me ha insinuado. Pero sí, si a bien lo tiene la Municipalidad o algún grupo comunal, con gusto los asesoraré sobre aspectos ambientales de este proyecto y sobre la problemática ambiental regional.
Documentos consultados
Leyenda Explicativa. Mapa problemas ecológicos. Aspectos Regionales.
Por: Alexander Bonilla Durán
Oleoducto:
Ruta del oleoducto que abastece de combustible al país. En sus terminales y estaciones intermedias problemas de contaminación que afectan las áreas litorales y a algunos ríos.
Los derivados del petróleo que se trasiegan son eminentemente de consumo interno.
La extensión del oleoducto es de 360 kilómetros, desde Moín en el norte de Barranca en el Pacífico.
Erosión acelerada y muy fuerte:
Derivada de las malas prácticas agrícolas, la casi total ausencia de programas de conservación de suelos, del sobrepastoreo, la deforestación y las prácticas culturales destructivas.
Según los estudiosos, más de 680 millones de toneladas por año se pierden por erosión. La misma se extiende a lo largo y ancho de todo el país, pero en forma muy fuerte en la parte Central Pacífico del territorio nacional.
Uso excesivo de Agroquímicos:
Problema grave en el país, donde se utilizan también productos de alto poder tóxico prohibidos en otros países. En este caso se señalan áreas de plantaciones de grandes extensiones como el banano, arroz, algodón o sorgo.
Contaminación en explotaciones mineras:
Principalmente exploraciones o explotaciones de oro y de carbón donde se usan químicos y maquinaria depredadora de ecosistemas.
Vegetación natural o poco intervenida:
Corresponde más o menos al 26.1% del territorio nacional, único porcentaje de bosques que todavía quedan. Por lo general ahí se ubican las áreas silvestres establecidas.
La tasa anual de deforestación de los bosques es de unas 60.000 hectáreas.
Extracción de productos forestales:
Áreas aledañas a centros urbanos que cuentan con facilidades de acceso. Por lo general son las partes de la Cordillera Volcánica Central. Aunque no se ubican, también en otros lugares se da este tipo de alteración.
Límites de Áreas Silvestres:
Coinciden con la cobertura de bosques existentes.
En la actualidad se protege aproximadamente un 17% del territorio o entre áreas legalmente establecidas y otras de índole privada.
Precarismo:
El precarismo rural se ha extendido por muchos lugares del país. Sin embargo por razones de escala se han ubicado las áreas más conflictivas de este problema, donde se han producido la mayor cantidad de invasiones.
Problemas ecológicos en áreas urbanas:
En estas áreas se dan problemas de contaminación de alimentos por diferentes formas, principalmente por los plaguicidas. También tenemos aquí la contaminación por el ruido, los desechos sólidos, las emanaciones de gases de los vehículos y las industrias y la contaminación de ríos y riachuelos.
También aquí se dan problemas de precarismo, que conforman los cinturones de minería, producto, entre otras cosas, de la mitigación del campo a las ciudades.
Además se da la pérdida de suelos productivos por el crecimiento urbanístico descontrolado.
El efecto principal de estos trastornos está en la zona denominada Gran Àrea Metropolitana que se ubica en el Valle Central / Valle Intermontano Central o depresión tectónica central). En las capitales de las provincias o ciudades de importancia regional, el fenómeno es el mismo, pero en menor escala.
Ríos y zonas costeras:
Principalmente en ciudades costeras como Limón en el Mar Caribe y Puntarenas, Quepos y Golfito en el Pacífico, se dan problemas de contaminación por aceites y petróleo, residuos industriales, arrastre de plaguicidas, arrastre de sedimentos, aguas negras, destrucción de manglares o peligros potenciales de derrames de barcos petroleros.
Por su parte, los principales ríos del país que recorren por entre zonas agrícolas o urbanas se ven afectados por los residuos industriales, las aguas negras y los sedimentos de áreas erosionadas.