SITUACIÓN AMBIENTAL DE COSTA RICA
POR: ALEXANDER BONILLA D.
Junio de 1981
INTRODUCCIÓN
Se pretende con esta sinopsis, presentar un enfoque general de algunos aspectos que inciden en la alteración de los recursos naturales del país. A la vez, deseamos que con esta presentación, una persona no necesariamente versada en asuntos ambientales, pueda orientar un análisis sobre la situación ambiental de Costa Riva y con ello contribuir a la búsqueda de un desarrollo sin destrucción.
SISTEMAS DESTRUIDOS
En Costa Rica se está produciendo una acelerada destrucción de nuestros principales ecosistemas. Para una mejor comprensión, tomaremos en cuenta el planteamiento realizado en la Estrategia Mundial de Conservación, elaborado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el Fondo Mundial de Vida Silvestre (WWF), la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO) y la Organización de las Naciones Unidas para el Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
En nuestro país estamos destruyendo los siguientes sistemas: 1- Los Sistemas Agrícolas, 2- Los Sistemas de aguas, 3- Los Bosques. Además podríamos agregar una aspecto más: la contaminación atmosférica, cuyos efectos se sienten más en el Área Metropolitana. Trataremos de presentar algunas de las causas y efectos que inciden en la destrucción de estos sistemas:
1-) SISTEMAS AGRÍCOLAS
Nuestro país es un país en el cual, aunque la mayoría de los suelos son de aptitud forestal, la economía depende de la agricultura. A pesar de ello, estamos destruyendo la base de la economía. Veamos algunas de las causas de esta destrucción de los sistemas agrícolas:
a- Crecimiento urbanístico descontrolado: en relación a este aspecto, podemos citar algunos casos ocurridos en otras latitudes. Por ejemplo, se sabe que entre 1960 y 1970, Japón perdió el 7.3% de sus suelos agrícolas, debido a la construcción de edificios y carreteras. En los países desarrollados, desaparecen 3 000 km 2 de tierras cultivables cada año.
En Costa Rica, principalmente en el Valle Central, se están perdiendo los mejores suelos avícolas bajo montañas de cemento. Poco a poco, los cafetales, las hortalizas y otros cultivos van sucumbiendo ante el avance descontrolado de las urbanizaciones, carreteras, quintas, edificios, etc. Por falta de una clara política de planificación urbana, que defina los terrenos o las zonas que deben ser protegidas para la producción y los terrenos que pueden urbanizarse, los precios de las tierras se han elevado artificialmente, constituyendo su venta una clara y real tentación para los agricultores.
Los agricultores, al ver que es más rentable vender su “pedacito”, que la misma producción que pudieran obtener, lógicamente optan por entregar sus terrenos a cambio del “vil metal”. Así es como los suelos productivos dejan de producir y comienzan a desaparecer bajo el cemento. Estos fenómenos se notan en Santa Ana, Norte Heredia, Norte Cartago y otras áreas que circundan el Área Metropolitana y en los alrededores de los principales centros de población rurales.
Por ello urge planificar el crecimiento urbanístico para evitar que los terrenos productivos se coticen a elevados precios. Con ello salvaguardaremos la producción del país (principalmente del Valle Central) y garantizaremos la alimentación a las futuras generaciones.
b- Procesos acelerados de erosión: también se pierden suelos agrícolas debido a los procesos de erosión que estamos causando. Las malas prácticas agrícolas y la deforestación de zonas de nuestro país hace que se pierdan miles de toneladas de suelo fértil cada año. Las lluvias, las quebradas, los ríos, transportan la materia prima de nuestra economía. Muestras clásicas se tienen en la zona de Puriscal y la región de Los Santos.
Según estudios, en los próximos 20 años, la tierra perderá una tercera parte de sus suelos agrícolas debido a los procesos de desertificación. Costa Rica, debido a los aspectos analizados, si no se toman medidas drásticas, perderá también gran parte de sus suelos productivos debido a estos procesos de desertificación; máxime su tomamos en cuenta que las zonas tropicales son muy sensibles a la erosión y en condiciones naturales se necesitan de 100 a 400 años para construir 10 milímetros de suelo.
La reforestación y el manejo del bosque debe estar basado en no valores idealistas que la sociedad trata de imponer en el finquero, sino en la viabilidad económica de la actividad. La actividad forestal debe ser rentable para que prospere. Si la sociedad quiere conservar el bosque debe pagar el costo que esto conlleva.
Se le pide al finquero que no corte el bosque, pero resulta que se obtiene una rentabilidad de ¢5.000 por Ha por año. Así las cosas, le es más rentable meter ganado entonces en su finca y cortar el poco bosque que tiene.
Mientras las cosas no se cambien, no se podrán salvar los bosques de Costa Rica.
En Costa Rica hay ejemplos de manejo del bosque natural que han sido exitosos, como es el caso de Portico en las Llanuras de Tortuguero, que tiene integrado el bosque con la industria, mediante la fabricación de puertas y su exportación a Estados Unidos.
También Costa Rica tiene ejemplos de reforestación exitosos como los Bosques de Teca de Bosque Puerto Carrillo allá en Guanacaste, donde también se integrará la industria a las plantaciones, ya que se construirá una planta de parquet, para procesar la teca y venderla elaborada a mercados Europeos.
El buen manejo de los bosques naturales o artificiales, tiene que llegar a darse, porque en un futuro ningún país comprará madera o productos derivados de ella, si no se certifica que viene de bosques manejados con criterios ambientales. Si esto no se da, en el futuro cercano grupos ambientales promoverán boicots contra los productos de los bosques mal manejados.
Por todo lo que hemos dicho, el experto Enrique Barrau, opina que Costa Rica necesita de una legislación forestal efectiva y realista que permita la revalorización del árbol para promover e incentivar la reforestación y el manejo sostenido del bosque, así como para detener la rápida deforestación y desaparición de los bosques productivos. Las nuevas políticas forestales deben promover la exportación y la integración del bosque con la industria. Además, se deben dar incentivos para la reforestación y el manejo del bosque basados en su viabilidad económica.
Costa Rica tiene condiciones por clima y ubicación con relación a mercados internacionales para hacer del sector forestal un renglón de primer orden de la economía nacional.
c- Abuso con los pesticidas: cada día hay que utilizar mayor cantidad de pesticidas para controlar los insectos, lo cual está provocando un fomento en la resistencia de los mismos. La alteración que este hecho produce en la producción agrícola, se debe a que está destruyendo enemigos naturales de insectos y ácaros convirtiendo especies anteriormente inofensivas en plagas.
Por eso es importante comprender que la productividad no depende únicamente del mantenimiento de la claridad de los suelos, sino depende también de la preservación de los insectos benéficos y de otros animales, como lo son los polinizadores de cultivos y los depredadores y parásitos de las plagas.
En nuestro país, estos efectos se sienten principalmente en las zonas de Guanacaste, Parrita-Quepos y el Pacífico Sur, donde en forma abusiva se utilizan pesticidas en los cultivos de arroz, algodón y banano, principalmente.
En este sentido, múltiples son los casos conocidos de muerte de aves acuáticas y terrestres, peces y animales domésticos; de destrucción de cultivos frutales e incluso hasta intoxicaciones de personas.
SISTEMAS DE AGUAS
Se presenta en nuestro país la destrucción de aguas litorales y continentales.
Las aguas litorales se ven afectadas por las aguas contaminadas provenientes de las zonas urbanas; principalmente este tipo de alteración se evidencia en lugares como Puntarenas, Quepos, Golfito, en el Pacífico y Limón en el Atlántico. Por su parte, el Área Metropolitana, por medio de sus desechos domésticos e industriales está contribuyendo a incrementar el grado de contaminación de la zona del Pacífico Central y del Golfo de Nicoya, ya que el Río Grande de Tárcoles es el que evacua todas las aguas del Valle Intermontano Central.
Por otra parte, tanto en el Pacífico como en el Atlántico – pero principalmente en el primero – se destruyen los estuarios y manglares, sistemas que dan abrigo y alimento a aves acuáticas, peces, crustáceos y moluscos. Es importante lo anterior, puesto que si el país ve una fuente económica en el mar debe evitar que haya este tipo de destrucción. Vale la pena recordar que de estos sistemas litorales, es de donde se originan las dos terceras partes de la pesca mundial. En Costa Rica desaparecen principalmente debido al incremento de urbanizaciones en las zonas costeras (Quepos, Chacarita), las explotaciones de sal y carbón que se presentan en el Golfo de Nicoya y los proyectos de desarrollo que se hacen a costa de eliminar cientos de hectáreas de manglares. No pensemos siquiera en lo que podría ocurrir si un oleoducto y un supertanque sufre un accidente en nuestras costas; los estragos ecológicos y económicos serían incalculables.
Toda esta destrucción se da, a pesar de que por ley (dada en julio de 1977), todos
Manglares y bosques salados son Reserva Forestal.
En cuanto a las aguas continentales, o sea, los ríos, hemos convertido (por lo menos en el Área Metropolitana), casi a todos estos ríos en ríos biológicamente muertos. Son ríos sucios, nauseabundos, fuentes de plagas y enfermedades, en fin, ríos altamente contaminados. Los desechos domésticos como detergentes y aguas negras; los desechos industriales, los desechos sólidos son lanzados a los ríos, a pesar de que existen leyes que lo prohíben. Por ejemplo, el Artículo 275 de la Ley General de Salud, dice que está “prohibido a toda persona natural o jurídica contaminar las aguas”, y el Artículo 279, dice que está “prohibido acumular desechos sólidos (basura) en lugares no autorizados”.
Sin embargo, los invitamos a hacer un recorrido por el Río Torres o María Aguilar, en San José; Río Segundo de Alajuela o cualquier otro río o riachuelote Heredia o Cartago. Asimismo, pueden apreciar los basureros en la carretera nueva a Ciudad Colón a la altura de Piedades de Santa Ana, donde desde lejos se divisa la columna de humo al quemarse la basura y ya de cerca el olor nauseabundo se hace presente; y esto en una de nuestras más panorámicas y transitadas autopistas. O pueden pasar a Cinco Esquinas de Tibás, a la altura del cruce del tren, camino a Tibás, donde la misma Municipalidad utiliza el lugar para botar basura al río. Igual fenómeno se da en el Río Reventazón, en Turrialba, en el sector de la Angostura. También podrán ver depósito de basura popular por muchos barrios de San José y provincias; de ellos vale la pena citar el basurero en que han convertido los cartagineses la ruta al Volcán Irazú (por donde pasan miles de turistas nacionales y extranjeros), en el sector ubicado entre la entrada a Taras, puente Bayley y la entrada a San Rafael de Oreamuno. Igualmente el otro basurero ubicado al comienzo de la cuesta hacia San Isidro de El General, después de El Tejar del Guarco.
Así podríamos ir a la mayoría de los centros urbanos, y comprobar que por lo general la basura es depositada en o cerca de los ríos.
DESTRUCCIÓN DE BOSQUES
Como ya dijimos al principio. Costa Rica basa su economía en la principal producción agropecuaria. No obstante, según varios expertos, aproximadamente un 66.5% del país es de vocación forestal.
Se ha estimado que en 1950 todavía un 72% del país contaba con bosque natural, pero que en 1978 esta cobertura se había reducido al 34%. Ello quiere decir que entre 1961 y 1977 se taló un 14% de la superficie del país.
Lo grave del caso es que en general, un 46% de las tierras volteadas para la agricultura y ganadería, son de vocación forestal. Los efectos de estas acciones se evidencian en una pérdida de suelo por erosión y una merma en el suministro de aguas; en la sedimentación de los ríos que altera los períodos de vida estimados para complejos hidroeléctricos como el de Arenal, Río Macho, la Garita o inclusive los proyectados en otros sectores del país, como es el caso de Boruca; en las inundaciones en época lluviosa; como las que todos los años se dan en la zona de Parrita-Quepos y Guanacaste; en la alteración de los climas locales y regionales, al perder la frescura que dan los bosques (quizás muchas personas se preguntan por qué hace más calor en algunos sitios y la respuesta, en parte, está en la destrucción de la cobertura boscosa que se ha realizado); en la pérdida de madera valiosa, ya que aproximadamente 5.5 millones de metros cúbicos se malgastan por año al quemarse o simplemente dejarse podrir, lo que significa una pérdida de 244.2 millones de colones anuales.
Entre 50 y 60 mil hectáreas se deforestan (legal e ilegalmente) en nuestro país. Pero apenas, de acuerdo a datos de OFIPLAN, se deforestan unas 5 mil hectáreas.
Todo lo anterior lleva a que proyecciones realizadas por SEPSA (Secretaría Ejecutiva de Planificación Sectorial Agropecuaria) concluyan que de seguirse la tasa de deforestación actual, en 1987 habrán desaparecido los bosques del Pacífico Norte, en 1983 los del Pacífico Central, en el 2015 los de la Región Norte y Pacífico Sur y en 2036 la cobertura vegetal de la Zona Atlántica. Lo único que, medio se salvará, serán las áreas protegidas por el Servicio de Parques Nacionales, como parques nacionales, reservas biológicas, monumentos y áreas recreativas; las reservas forestales y zonas protectoras que administra la Dirección Forestal y los refugios de vida silvestre, que maneja la Dirección de Recursos Pesqueros y Vida Silvestre. Medio protegidas, repito, porque aunque existe todo un sistema de áreas silvestres, en ellas hay grandes problemas que amenazan los recursos protegidos. El Servicio de Parques Nacionales administra unas 200 000 Has – que es un 4.1% del país –; sin embargo, muchas de sus áreas tienen escaso personal (unas 350 personas) para su protección, no están delimitadas en el terreno, o simplemente pertenecen todavía a particulares. Por su parte, de las aproximadamente 480 000 Has que administra la Dirección Forestal o sea el 8.6% del territorio nacional, ni el 3% pertenece al Gobierno, es decir, que son propiedades privadas donde se dan procesos de deforestación, cacería, etc. También hay problemas de delimitación de las áreas y de escaso personal (unas 65 personas para esas 480 000 Has).
CONTAMINACIÓN ATMOSFÉRICA
De contaminación atmosférica se ha hablado mucho, pero la realidad es que cada día hay más contaminación en el Área Metropolitana de San José, principalmente.
La contaminación atmosférica se define como: la presencia en el aire de sustancias en concentraciones dañinas para el hombre y el medio que lo rodea. Como decía un amigo mío: “contaminación atmosférica es igual a una muerte lenta”.
Según expertos, los problemas de San José se ven agudizados por la situación geográfica de la ciudad, por sus características climatológicas y por la mala distribución de las actividades socioeconómicas que se llevan a cabo en ella.
Las emanaciones de los vehículos y de las fábricas son los principales causantes de la alteración atmosférica. También las quemas contaminan el aire y además, provocan la pérdida de nutrientes del suelo que, lógicamente, afecta la situación del país.
Día a día aumentan los ojos llorosos, los resfriados, los dolores de cabeza. Incluso, en grandes ciudades de otros países, se ha llegado a decir que gran porcentaje de las enfermedades cancerígenas tienen causa en la contaminación atmosférica. Esto podría estar sucediendo en Costa Rica.
Estamos obteniendo “una canasta básica de enfermedades respiratorias” por medio de la contaminación.
Esta contaminación es diurna y nocturna. Digo nocturna porque en algunos sectores, ciertas fábricas están utilizando la práctica de trabajar de noche. De día son como fantasmas, de noche empiezan a dar señales de vida a través de las columnas de humo.
Pero no sólo la salud de las personas se está viendo afectada; también aspectos culturales. Recientemente se denunció que las esculturas y pinturas de nuestra máxima obra arquitectónica, el Teatro Nacional, se están deteriorando por la contaminación.
Las manchas grises o amarillentas sobre nuestra capital cada día son más visibles, aunque el Artículo293 de la Ley General de Salud diga que es obligación de toda persona, natural o jurídica, evitar controlar la contaminación atmosférica y el Artículo 295 diga que queda prohibido a toda persona, natural o jurídica la descarga o emisión de contaminantes atmosféricos.
ESTRATEGIAS
Para tratar de minimizar el impacto ambiental negativo y procurar un desarrollo sin destrucción del país, se deben tomar en cuenta varios aspectos:
Decisión política:
Debe existir decisión política para prevenir la destrucción irracional de los recursos naturales, para hacer que se dicten nuevas leyes o se apliquen las existentes (que de paso, existen leyes para casi todo), para apoyar programas gubernamentales y no gubernamentales de educación ambiental, para promover una eficiente coordinación interinstitucional y para asignar recursos económicos para la conservación de los recursos naturales.
En este país casi nunca existe una política de prevención ; las medidas se toman cuando un accidente lamentable sucede. Leyes que protegen el ambiente existen, pero no se aplican; pudiera ser por desconocimiento de las autoridades, por negligencia o por evitar lesionar intereses particulares. Todo programa que tienda a la conservación del ambiente debe ser apoyado y fortalecido. La coordinación interinstitucional debe existir para evitar que, por ejemplo, los permisos de tala sean dados por la Guardia Rural , el ITCO o JAPDEVA, cuando la única institución facultada por ley para ello es la Dirección Forestal ; o para evitar que funcionarios del ITCO y del Servicio de Parques Nacionales difieran en criterios sobre el manejo de una reserva biológica. La asignación de recursos económicos en conservación de recursos naturales debe verse como una inversión y no como un costo inútil; al final cualquier gasto generará una serie de beneficios directos que favorecerán la economía del país.
Planeamiento:
Planear significa conocer los efectos ambientales negativos que se puedan presentar en proyectos de desarrollo. Implica exigir que se cumpla lo que estipula el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo en materia de funcionamiento, es decir, que se realicen y se le dé seguimiento a los estudios de impacto ambiental. El sistema bancario nacional debería implementar sus servicios en este sentido.
También significa, llevar a cabo un desarrollo basado en la conservación, donde se tomen en cuenta los conocimientos tradicionales, donde se integre al campesino a los programas de conservación.
Planear significa fijar una política ambiental coherente a las necesidades sociales y económicas del país.
Formación:
Nada hacemos con tener decisión política y planeamiento si no tenemos el apoyo público. Debe haber un apoyo público no basado en la fuerza coercitiva de las leyes, ni de las armas, sino nacida de la conciencia conservacionista de los ciudadanos. Por eso es importante, prioritario, fomentar la investigación e incrementar los programas de educación ambiental a todo nivel (formal y no formal) por medio del Ministerio de Educación.
SOLUCIONES ESPECÍFICAS
Todo el análisis ambiental que hemos realizado exige, tomar una serie de medidas a corto plazo. Costa Rica no se puede dar el lujo de llegar al año 2000 con los recursos naturales destruidos. Algunas soluciones específicas serían: