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La Nación
Suplemento ANCORA
1980

Nacimiento del Braulio Carrillo
Por: Alexander Bonilla D.

Desde el siglo pasado se tenía la idea de establecer una ruta que comunicara el litoral Atlántico con la región central del país; la necesidad se hizo mayor con el desarrollo de la actividad cafetalera, puesto que Limón constituía le puerto más factible para la comunicación con los mercados europeos.

Los planes para construir la vía comenzaron en 1.838, durante el gobierno de don Braulio Carrillo. Luego, el camino se le llamó “Camino de Carrillo” en honor al Jefe de Estado que lo impulsó. La ruta que seguían los caminantes, las carretas y los caballos arrancaba de la margen derecha del río Torres, siguiendo luego paralelo al río Hondura hasta llegar a la margen izquierda del río Sucio.

El camino construido atravesaba el tapón ecológico de la Hondura, que es parte de lo que hoy es el parque nacional Braulio Carrillo. Funcionó hasta 1.890, año en que su importancia empezó a decaer, debido a la construcción del ferrocarril al Atlántico. Posteriormente, entre 1928 y 1932, el presidente don Cleto González Víquez quiso utilizarlo para emprender la colonización de las llanuras de Santa Clara. En esta época se construyeron varios puentes metálicos.

Con el tiempo, el “Camino a Carrillo” fue abandonado y, lo que fue construído a base del esfuerzo de nuestros abuelos, sudor, picos y palas, ponto la vegetación lo cubrió. Hoy día el camino es un recurso potencial de interpretación para el parque que lleva su mismo nombre.

En 1973 se iniciaron nuevos estudios para construir una carretera que comunicara, en forma más directa, la región central con el Atlántico. Se escogió el corredor situado en el NE de la Cordillera Volcánica Central, ocupado por la depresión de La Palma, entre los edificios volcánicos del Cacho Negro-Barva e Irazú-Turrialba.

La construcción de la vía trajo una serie de manifestaciones en su contra, puesto que el equilibrio ecológico que existía en el Bajo de la Hondura sería alterado. La construcción de la carretera era ya una realidad. No se podía detener. Fue entonces cuando, con el fin de asegurar para las generaciones futuras la protección de una de las áreas de mayor significado geológico, histórico y biológico del país, se propuso la creación del parque nacional Braulio Carrillo.

Establecimiento

El parque nacional Braulio Carrillo fue establecido por decreto ejecutivo N° 8357ª del 27 de abril de 1978. Incluyó en un principio el sector del Bajo La Hondura; posteriormente se le anexó la zona del volcán Barva. Actualmente cubre una extensión de 32.000 habitantes.


Geología

Geológicamente el área ha jugado un papel muy importante en los procesos que originaron la formación de lo que hoy es la depresión tectónica central, debido principalmente a la acción eruptiva del volcán Poás y del volcán Barva. El Barva se formó en los últimos períodos del Terciario; sus caracerísticas permiten clasificarlo como una estructura volcánica de actividad central obstruída en la parte superior. Este macizo es formado pro el volcán Barva, el cerro Gongolona y el Cacho Negro.

En casi la totalidad del parque hay evidencias de cerros volcánicos, erupciones volcánicas y otras formas. El paisaje característico del parque, por encontrarse casi en su totalidad en la Cordillera Volcánica Central (Pliocuaternaria), son gargantas y cañones que, por la juventud de los ríos, han ido socavando la calda de gran cantidad de materiales que, junto con los taludes de derrubios o fragmentos de la roca suelta se introducen regularmente en las aguas, provocando alteraciones en la ecología de las quebradas y riachuelos afectados.

En términos generales, la zona es de rocas volcánicas compuestas de lavas andesíticas con ferrocristales de olivino, basaltos y piroclactos. También hay gran cantidad de fallas y, en su mayoría, el área se ve afectada por las fuerzas erosivas naturales.

La zona del parque, debido a la dirección de las corrientes lávicas, a la inclinación de los terrenos y a la densidad del manto vegetacional, es considerada como una de las cuencas hidrográficas más ricas de la región: Presenta dos tipos de clima de acuerdo a su altitud: clima templado húmedo y clima tropical lluvioso.

Los suelos se clasifican en una forma general como suelos azonales. Son suelos jóvenes y enclavados en laderas de fuertes pendientes que los hacen ser muy propensos a los efectos erosivos que traería consigo una tala desmedida de la cubierta boscosa.

Desde el punto de vista arqueológico se cree que la región puede ser muy especial, puesto que el lugar es área de influencia sudamericana y mesoamericana. Sin embargo, no se ha realizado ningún tipo de excavación en la zona que comprende el parque.

Flora y fauna

La flora del parque, utilizando el criterio de Holddridge, puede clasificarse en cinco asociaciones: bosque pluvial montano, bosque muy húmedo premontano bajo, pluvial premontano, bosque muy húmedo tropical. La vegetación original natural corresponde a un bosque latifoliado siempre verde de gran espesura, densidad y complejidad florística. Los bosques son bastante impresionantes en cuanto a la altura de su dosel superior, el espesor de los troncos y la inmensa variedad de especies dominantes. Estas cinco asociaciones se presentan en una distancia de 18 km., variando entre los 3.226 m. y los 240 m., de altitud.

La fauna es numerosa y variada; entre los mamíferos se pueden encontrar: zorros, taltuzas, ardillas, coyotes, puerco espín, tigrillos. Conejos, dantas, monos cara blanca, congos, colorados, pizotes, martillas, murciélagos, cabras, saínos, tepezcuintles, león breñero, manigordos, perezosos, mapaches. Hay culebras de varias especies, donde destaca la terciopelo. Lo más rico del parque es la avifauna, encontrándose unas 500 especies de aves es, entre migratorias y residentes, características de cinco zonas de vida ahí representadas. Las más comunes son las palomas, quetzales, carpinteros, piapias, pericos, golondrinas, aguiluchos, yigüirros. Los ríos y riachuelos no son muy ricos en fauna; solamente se ha detectado el Priapichthys annectens de la familia Poeciliidae.

La herpetofauna es bastante rica en el parque; entre las especies que se pueden observar fácilmente están: Bolotoglossa colonnea, Glossostoms aterrium, Eleutherodactylys altae, Atelopus varius, Bufo coniferus, Anotheca spinosa, Hyla angustilineata, Dendrobates, auratus, centrolenella s.p., Rana vibicaria, Anolis insignis, Anadia metallica, Geophis s.p., Bothrops lateralis.

También la entomofauna es variada y abundante, debido a las excelentes condiciones ambientales presentes en el parque. Se encuentran especies del orden de los Efemeroptera, Hemiptera, Coleoptera, Homoptera, Saltatoria, Blattaria, Diptara.

Actualmente el parque es administrado por el Servicio de Parques Nacionales y cuenta con personal residente, distribuído en los diferentes sectores en que, para su protección, se ha dividido. Al mismo se puede llegar or el Alto de La Palma, hasta el Bajo La Hondura; se puede entrar por el Cerro Chompipe, por el camino que lleva al Monte de la Cruz; y por Sacramento, para llegar al volcán Barva. La duración aproximada del viaje por cualquier ruta es de dos horas.

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