Los bosques en el siglo XXI. AÑO 2000.
Por.Alexander Bonilla D.
Los expertos mundiales dan una serie de recomendaciones para asegur4ar la supervivencia
de los bosques(CMFDS.1996-1997). Se proponen tres mecanismos (AFT.1994/4) :
1.Establecer medidas orientadas a establecer una estructura para la creación
de alianzas de cooperación entre la sociedad civil, los gobiernos y las
industrias.
Para lograrlo se proponen varias opciones:
-conformar un sistema de vigilancia forestal para dar mayor participación
al público en el control forestal.
-ofrecer recompensas o incentivos para los que cumplan con la conservación
y el manejo sostenible de los bosques.
-nombrar un “Defensor de los bosques” para atender exclusivamente
el sector forestal.
-nombrar un Consejo Forestal para establecer normas de manejo forestal sostenible.
2.Establecer un incentivo para que los países que dependen de bosques
asuman un papel de liderazgo en asuntos forestales.
3.Determinar un indicador para darle un valor al capital forestal de los países
, en especial a los recursos no maderables. Con ello se evaluará si el
capital aumenta, se mantiene o disminuye con el tiempo. Asimismo facilitará
la valoración de otros servicios del bosque aparte de la madera, y creará
posibilidades para tener mecanismos de mercado para compensar dichos servicios.
En el nuevo sigo, se deben resolver los problemas de la pobreza rural, pues
afecta el mantenimiento de los bosques para muchos seres humanos que dependen
de los recursos forestales, principalmente cuando usan la leña como recurso
de subsistencia. Para ello será fundamental dar mayor participación
a las comunidades en el manejo de los bosques.
Sin embargo, para enfrentar este reto, debe resolverse el problema de los derechos
de propiedad de la tierra donde estos existan, ya que de prevalecer ellos, se
seguirán dando usos insostenibles de los bosques ( por ej. En la Península
de Osa de Costa Rica).
El impacto de la agricultura y la ganadería como causa de la pérdida
y degradación de los bosques debe revertirse. Una opción sería
practicar la agrosilvicultura, o sea, la mezcla de actividades agrícolas
y ganaderas con los bosques. No obstante para consolidar esto, sería
fundamental asignar mejores valores económicos a los bosques. En el tanto
el bosque tenga mayor valor, el campesino o ganadero tendrá mayores incentivos
para protegerlos y manejarlos en forma sostenible.
En fín, en el siglo XXI los bosques deben manejarse considerando lo social,
lo económico y lo ambiental. Los bosques hoy no se podrán utilizar
de la forma en que se hizo en el pasado. De una vez por todas , los madereros
y el Gobierno deben comprenderlo. Caso contrario, la sociedad o los grupos ambientales,
impondrán sanciones y hasta promoverán boicots para evitar su
extracción y comercialización.