Salvemos un bosquecito en Peñas Blancas
Por.Alexander Bonilla D.
Si hay algo que valora un viajero en la frontera de Peñas Blancas en
un día soleado y caluroso, es una buena sombra. Por eso los árboles
que están en los alrededores de la Aduana son tan preciados, principalmente
por los furgoneros que viajan a menudo y tienen que pasar horas en ese sitio
fronterizo con Nicaragua.
Ahora se habla de la construcción de un muro o una tapia para tener una
especie de patio. Los mismos camioneros nos han llamado para que denunciemos
que en la construcción de esta obra se talaría el parche de frondosos
árboles, un pequeño bosquecito, que es lo que le da verdor y frescura
a este paso fronterizo.
Los camioneros y aún miembros de la aduana nos dicen que no comprenden
porqué se van a cortar esos árboles, si al lado hay un sitio sin
árboles, un potrero, donde se puede construir el famoso patio. Si el
patio es para favorecer el parqueo de los furgoneros como ha dicho el Gobierno,
bueno, los mismos furgoneros se oponen a su construcción en ese lugar
a costa de los árboles.
Apoyamos esta cruzada que emprenden los camioneros de la frontera norte por
salvar los bosques de los alrededores de la Aduana. Esperamos que tengan el
respaldo correspondiente de la Defensoría de los Habitantes, del Contralor
Ambiental del Minae y de las autoridades forestales. La SETENA debería
exigir el correspondiente Estudio de Impacto Ambiental, tal y como lo exige
la ley y parar esa tala, porque la propia ley forestal y de biodiversidad no
permite el cambio de uso del suelo.
Qué grupo de ambientalistas o abogado se quiere comprar este pleito ¿?.
Los árboles de la frontera tienen derecho a la esperanza.