Rescatemos los parques nacionales
Por.Alexander Bonilla D.
Los parques nacionales fueron creados para mantener muestras de la diversidad
biológica,genética, de ecosistemas y de especies. En estas zonas
no se permite alterar a la naturaleza ni realizar experimentos que atenten contra
el estado natural establecido.
Por eso , si alguien construye un dique cerca de un río o quebrada está
eliminando o deteniendo el libre discurrir natural de las aguas, además
de violar las normas establecidas para las zonas protectoras que son l5 metros
a las orillas de los ríos. O si alguien permite botar desechos industriales
dentro de un parque que contamina las aguas o mata árboles está
pervirtiendo el espíritu de los parques y violando su legalidad.
En el parque nacional Guanacaste el MINAE permitió botar miles de toneladas
de desechos de naranja a una empresa, lo cual generó el escándalo
ambiental más grande del siglo pasado.Sobre este particular la Sala Constitucional
se pronunció y prohibió al MINAE que siguiera permitiendo dicha
contaminación. Además exigió que los desechos botados fueran
eliminados, es decir, que se limpiara toda la cochinada. Sin embargo, hoy 2
y medio años después todavía existen cúmulos de
desechos de naranja en el parque en el sector de El Hacha. Con ello consideramos
que se ha incumplido una resolución y un mandato del más alto
tribunal del país. Por lo tanto sería conveniente que el MINAE
subsanara la situación y mandara a eliminar los cúmulos de desechos
de naranja que todavía están como evidencia dentro del parque.
Pero también la “paz ambiental” del parque de Guanacaste
fue socabada con la construcción de un dique , para evitar que los lixiviados
de los desechos de naranja llegaran a un río. Esto fue un tremendo error
ecológico, pues dentro de un parque nacional no se debe desviar el libre
discurrir de las aguas, las cuales deben correr en su estado natural. Hoy todavía
subsiste este monumento antiecológico ahí en el sector de El Hacha.
Igualmente consideramos que el MINAE debe ordenar eliminar este dique y volver
el sitio a su estado natural.
El MINAE no debe permitir en su casa lo que pide que no se haga en otros lados.
No debemos ser “ candil en la calle y oscuridad en la casa”. El
pueblo necesita recuperar la confianza en sus gobernantes y ver que ellos cumplen
con la legislación ambiental establecida y las resoluciones dictadas
por la propia Sala Constitucional.