Destrucción del manglar en el Tempisque 2002-2003
Por: Alexander Bonilla Durán
El puente sobre el río Tempisque pronto entrará en funcionamiento
gracias a los chinitos de Taiwán. Esa magna obra nos acercará
más a las Tierras de la Península de Nicoya y a sus bellezas naturales
y culturales.
Sin embargo, hay que decir que la construcción del puente tiene un impacto
ambiental, lo cual fue precedido por los estudios correspondientes y hasta cuentan
con un Regente Ambiental. Hasta aquí todo está bien. Pero se ha
tenido que hacer un desvío de la carretera que viene de Nicoya al ferry
del Tempisque para conectar con el puente y aquí creemos que lo ambiental
no se ha considerado en la actualidad, suponemos que por parte del MOPT o la
empresa encargada para hacer ese tramo de carretera; que esperamos no corresponde
a los chinos. El problema es que cortaron un manglar, un humedal, sin ninguna
consideración o recursos tecnológicos para que entre una y otra
parte haya flujo de agua. Así las cosas, ese manglar puede llegar a deteriorarse
y desaparecer, como tantos otros.
Estoy seguro que si ese daño o acción lo hubiera realizado alguna
empresa o dueño de terreno particular, se habrían escuchado los
gritos de los ecologistas, las universidades y las comunidades. Pero aquí
no ha pasado nada. ¿Para que está un Programa de Humedales en
el MINAE y en la UICN? ¿No han detectado este problema? ¿Dónde
está la SETENA y el Tribunal Ambiental? Nadie está en contra del
puente ni desea su paralización, pues el problema no está ahí.
Pero ¿por qué no se hacen las cosas bien, sin chambonadas ambientales?
A ese manglar lo pueden oxigenar si le abren pasos al flujo de agua entre las
secciones ahora divididas tal y como lo dice supuestamente el EIA. Apliquemos
el sentido común y respetemos el EIA, las leyes y a la naturaleza. ¿Acaso
las leyes no las debe cumplir también el MOPT o la empresa que hizo esa
carretera de entrada al puente? Tal y como dice supuestamente el Estudio de
Impacto Ambiental.