Las incongruencias ambientales en el sector turismo
Por.Alexander Bonilla D.
Todos estamos de acuerdo en que el sector turismo es importante para la economía
nacional. Sin embargo, si no se planifica, este puede convertirse en un factor
de conflicto con las comunidades por el recurso agua y otros recursos naturales.
Es una paradoja porque el turismo genera fuentes de empleo directas e indirectas
para las comunidades; es un sector que dinamiza las economías locales.
Debe entonces restringirse el desarrollo turístico por su potencial conflicto
con factores ambientales ?. Creemos que no, que lo que hay que hacer es planificar
e integrar la sostenibilidad en sus diferentes etapas : el diseño, la
construcción, y en la operación.
Por ejemplo, si un proyecto va a generar competencia con las comunidades por
el acceso al agua potable, los actores lo que deben hacer es sentarse a dialogar
y negociar para ver opciones y alternativas. Podría ser que el sector
turístico contribuya a la protección de fuentes de agua, mejores
el almacenamiento y distribución, y hasta contribuya a establecer mayores
controles y plantas de tratamiento para evitar la contaminación.
El agua será cada día más un recurso escaso; esto lo saben
las comunidades, pero también los empresarios turísticos, razón
por la cual ellos tienen que protegerla, conservarla y aprender a compartirla.
Desde el punto de vista económico es vital para ellos y no pueden darse
el lujo que una gran inversión fracase por el mal manejo de este recurso.
En consecuencia, tanto las comunidades como los empresarios turísticos
deben utilizar el agua racionalmente para que alcance para las actividades humanas
y productivas.
Dichosamente Costa Rica es privilegiada en el recurso agua, aunque en algunos
sitios específicos pueda ser limitada por razones de manejo y falta de
planificación, o porque no se protegen las fuentes o son sobreexplotadas.
Por ellos creemos que en sectores secos , como Guanacaste, el sector turístico
puede( y debe) coexistir con las comunidades en el uso del agua. Ambos actores
deben utilizarla sosteniblemente.
Incongruencias
Pero la verdad que uno no entiende sobre las política turísticas.
Por un lado el Gobierno promueve la llegada de inversionistas (y gastan mucho
en ello) y de turistas. Para ello se remodelan y acondicionan aeropuertos regionales.
El sector turismo es el que genera más divisas y produce fuentes de empleo
en zonas que hasta hace poco estaban deprimidas socioeconómicamente,
principalmente en Guanacaste.
Pero por otro lado, una corriente ambientalista, incrustada también en
sectores gubernamentales, se encarga de ponerle trabas al desarrollo turístico.
De esta manera , desde el gobierno o la sociedad civil, se presiona a organismos
como la SETENA,( que es obsoleto, está colapsado,) y aquí se varían
las reglas del juego establecidas y se ponen trabas o se obstaculiza o se paraliza
un proyecto que ha cumplido con toda la “hemorragia” de requisitos
que le pidieron. Como este organismo no tiene un rumbo fijo, es muy, pero muy
susceptible a las influencias, un día de una persona, otra de la comunidad,
otra de grupos ambientales, otra del propio Ministro. No hay seguridad jurídica.
Este proceder e incongruencias gubernamentales tiene muy asustado y preocupado
al sector e inversionistas turísticos. La verdad que si yo fuera inversionista,
lo pensaría dos veces para poner mi plata en Costa Rica, donde se dice
un día una cosa y al otro le “atraviesan en caballo”. Este
Gobierno lo que debe hacer es definir muy claramente las políticas ambientales
turísticas y que los jerarcas las respeten y sigan una misma línea.
Muy feo para Costa Rica que se siga dando y conociendo sobre este clima de inseguridad
jurídica.Esto puede repercutir a otros sectores.
Por supuesto que no queremos el turismo de drogas o sexual, ni aquel que venga
a atenta contra nuestras leyes ambientales. Pero parece que algo no funciona
en el sector gubernamental , en el MINAE,SETENA y Ministerio de Turismo. Pareciera
que cada quien va por su lado. No puede seguirse por este camino de incongruencias.
Hay que fortalecer la política turística con indices de sostenibilidad
social y ambiental, pero por favor no paralicen el desarrollo de este país,
que no tiene fuentes de empleo y donde las juventud no ve un futuro laboral
claro. El ambientalismo puro , “salvaje”, no nos llevará
por las sendas del verdadero desarrollo sostenible que requiere Costa Rica.