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Sistemas Agroforestales y reforestación 2000

Por: Alexander Bonilla Durán


Por años los agricultores han desarrollado prácticas agrícolas de policultivos. Pero nunca se les había dado un sustento científico.
Una reciente investigación realizada en la Estación Biológica de La Selva en Sarapiquí ha venido a confirmar científicamente que el establecimiento de sistemas agroforestales son una buena alternativa para proteger el suelo y garantizar la productividad a largo plazo. El proyecto busca determinar las características del bosque natural que le permite sostener la productividad. Se establecieron para ello plantaciones con tres especies maderables (Laurel, Cedro Amargo y Pilón) intercalados con Palmito y Platanillo. Hasta el momento los resultados son satisfactorios y se ratifica que “en la medida que se combinan cultivos de diferente ciclo, como por ejemplo la plantación forestal o frutal con maíz y fríjol, se conserva mayor cantidad de nutrimentos lo cual ofrece un beneficio económico porque se reduce la cantidad de fertilizantes o no se usan del todo.
Muchos agricultores han experimentado artesanalmente estas prácticas agroforestales. Consideramos importante este tipo de investigación porque son alternativas para lograr una agricultura sostenible en los trópicos.

Resultados beneficiosos sociales, económicos y ambientales con la reforestación

Si alguien siembra Palmito, al cabo del tiempo está en todo su derecho de cosecharlo y nadie lo cuestionaría. Lo mismo pasaría con el que cultiva café, naranjas, bananos o yuca, por solo citar algunos ejemplos.
Pero no sucede así con el cultivo forestal, con la siembra de madera. Ahora las comunidades protestan y se oponen a la cosecha de árboles plantados hace varios años con fines comerciales y hasta las instituciones oficiales, como Acueductos y Alcantarillados, también se lamentan de los eventuales daños hidrológicos de la cosecha.
Creemos que la preocupación ecológica está llegando a extremos, pues no permitir cosechar un producto sembrado con fines comerciales, puede llevar a desincentivar la reforestación en costa rica, el potencial económico y de desarrollo. Como dicen “el frío no está en las cobijas”. El problema hidrológico se debe a que en el pasado permitieron potrerizar las cuencas hidrográficas y sitios de recarga. Los bosques de Ciprés del Norte de Heredia son plantaciones que se hicieron con el fin de cosechar algún día. Hoy hay más bosques ahí que hace 20 años porque se ha reforestado con fines comerciales. Se demostró que sembrar madera era más rentable que tener pastos con ganando. Esa es la realidad.


Lo mismo pasa con plantaciones de Melinas, Eucalipto, Teca, Pochote, Laurel, etc., que se hacen hoy día por todo el país. Si en el futuro no les permiten cosecharlas, nadie sembrará. Lo que tiene que hacerse en esos lugares son cortas planificadas y proceder a volver a sembrar. El uso del suelo no se debe variar.


La solución al problema del Norte de Heredia es muy fácil. Que los vecinos, Acueductos o alguien, pague el valor comercial del árbol para que este no se corte y pueda estar ahí para satisfacer las necesidades de la población. Pero deben recordar que si esas plantaciones no las manejan, los árboles pueden enfermar y morir y que llegará un momento que estarán tan viejos y podridos que podrían causar accidentes.


Lo que debemos hacer es reforestar y manejar técnicamente una plantación para que produzca beneficios sociales, ambientales y económicos hoy y mañana. La gente tiene que comprender esto. Además el Estado o Municipalidades deben reforestar no con fines comerciales, sino para proteger las cuencas y áreas de recarga.

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