De precarismo,conflictos sociales y el ambiente
Por.Alexander Bonilla D.
Nos llamó la atención una noticia publicada en el periódico
La Prensa Libre(17/2/2002)donde se consignaba que sancionaban a la empresa Standard
Fruti Co por contaminación ambiental en Río Frío. Según
la información la empresa “ regaba de manera indiscriminada broza
de café y otros desechos orgánicos que constituyen focos de infección
de enfermedades con riesgo a la salud pública”. El conflicto se
presenta en la zona denominada Bambuzales, tierras de la empresa invadidas por
precaristas.
Ante llamados y cartas recibidas sobre el impacto ambiental derivado de este
conflicto(JR.Rizzatti A 18/2/2002,cartas enviadas a la Ministra de Ambiente
y a A.Bonilla ), decidimos visitar el sitio e investigar la situación
en el lugar de los hechos. Pudimos comprobar que la Standard tiene cerca de
las tierras invadidas una planta para producir Abono Orgánico que funciona
con la mejor tecnología y con apego a la legislación sobre el
particular. Esa es la relidad. También pudimos comprobar la amenaza que
se cierne sobre plantaciones de bambú, taladas o quemadas por los que
han invadido las tierras.
Nuestra impresión es que a un conflicto de tierras se le quiere dar una
dimensión ambiental con fines y objetivos que desconocemos.Pero si hay
que hablar de impacto ambiental, habría que decir que la quema o destrucción
de áreas reforestadas con bambú causaría un daño
en el ecosistema del lugar, pues estos bosques se han convertido en pulmones
verdes, secuestradores de carbono.
No tenemos nada contra los campesinos ni sus luchas por las tierras. Pero la
verdad es que ahí en los bambuzales y en otros lugares cuando el precarismo
invade tierras y se talan bosques y zonas de protección, no hay ley que
se pueda aplicar. Pareciera que el asunto se vuelve político y el conflicto
social generado lleva a la impunidad ambiental. La tala y la deforestación
entran en la tierra de nadie. En esa zona de los bambuzales tenemos cartas de
agricultores preocupados por la tala y quema de cultivos de bambú, donde
ni siquiera se respetan las zonas de protección..
Con lo que ocurre en los bambuzales se está jugando el principio de legalidad
y de propiedad de la tierra, y el respeto a la Ley Forestal y del Ambiente.
Pero tampoco debemos obviar ni ocultar que existe algo más de fondo en
el asunto: un problema social ,falta de trabajo y de tierras para el campesino,
que avanza vertiginosamente por Costa Rica y amenaza con crear un incendio con
consecuencias impredecibles.