El cultivo del Banano 2000
Por: Alexander Bonilla Durán
1. Ing. Moisés Soto
El Ing. Moisés Soto es un reconocido científico agrícola
con especialización en el cultivo del banano. Además de profesor
es productor. Por lo tanto conoce la teoría y la práctica. Don
Moisés ha estado muy preocupado por buscar la sostenibilidad en la actividad
bananera. En sus fincas realiza experimentos. Siempre ha aceptado el reto del
futuro.
Para don Moisés, los problemas ambientales derivados de la agricultura
se originan con los Paquetes Tecnológicos que crearon los Técnicos
Agrícolas, los cuales ofrecían semillas mejoradas y altos consumos
en agroquímicos. Con esta nueva tecnología por supuesto los niveles
de productividad llegaron a niveles nunca logrados. Al fenómeno se le
llamó la Revolución Verde.
Pero todo tiene su costo. Con el incremento de la producción se artificializan
los ecosistemas agrícolas, se da un uso indiscriminado de plaguicidas,
y se da un manejo indebido de las tierras. En un periodo de unos 25 años
se da una destrucción del equilibrio natural y la agricultura comienza
a ser poco sostenible. Los Paquetes Tecnológicos, nos dice don Moisés,
ya son poco confiables para el agricultor y su acción es incierta y riesgosa.
Ante esta incertidumbre hay que buscar la sostenibilidad en la agricultura,
en especial la bananera. El camino se emprendiò y el reto fue aceptado.
2. Modificar las tecnologías de la producción bananera
Las pocas opciones de desarrollo económico de los países latinoamericanos
se ha perfilado en el cultivo del banano, nos apunta don Moisés Soto,
productor y científico agrícola. Para él, el banano es
un producto de mucha aceptación en los países desarrollados, que
con la tecnología desarrollada ha permitido una producción eficiente
y rentable.
La producción y exportación bananera es muy importante para un
país como Costa Rica. No obstante su cultivo a generado problemas ambientales
y de seguridad ocupacional, que aunque hoy no se pueden comparar con la época
de “Mamita Yunai”, todavía persisten en algún grado.
Por lo tanto, coincidimos con Moisés Soto, en que es necesario hacer
la producción bananera más sostenible, para lo cual es necesario
modificar tecnologías de producción de manejo post cosecha, y
de mercadeo. Es necesario que el consumidor sea quien más por las bondades
del producto, que por su apariencia cosmética, que en nada desmejora
la calidad del fruto, nos dice el Ing. Soto.
Para don Moisés, desde el siglo pasado la tecnología de producción
se ha basado en los conceptos economisistas de productividad, eficiencia y rentabilidad;
dando poca importancia a los criterios sociales de sostenibilidad, equidad y
seguridad. Para nosotros deberà variar la forma economisista, para adaptarse
a las exigencias ambientales de los mercados europeos y norteamericanos.
Es posible hacer esto? Creemos que sí.
3. Aplicar los conceptos de estabilidad ambiental, aceptabilidad social y viabilidad
económica para alcanzar la sostenibilidad
Sabiamente nos dice el Ing. Moisés Soto que la producción de banano
en forma sostenible solo se podrá alcanzar si se complementan los conceptos
de estabilidad ambiental, aceptabilidad social y viabilidad económica.
La estabilidad ambiental se puede lograr con una reducción efectiva en
el uso de agroquímicos. La actividad bananera según el Ing. Soto
usa 3325 kilogramos por hectárea por año, lo cual es uno de los
más altos del mundo. Esto ha provocado desequilibrios ambientales e intoxicaciones
en los trabajadores. En consecuencia se deben modificar los patrones de uso
de agroquímicos, para disminuir su uso y manipularlos con mayor seguridad.
Asimismo hay que buscar fórmulas alternativas que promueven el uso de
plaguicidas ecológicos y el abono orgánico. Dichosamente ya se
experimenta en estos aspectos; tanto en Corbana como en la EARTH.
Otro aspecto sobre el que llama la atención don Moisés Soto es
con la aplicación de fertilizantes que se usan más de la cuenta,
por lo que el producto restante se pierde por lixiviación, modificando
los ecosistemas de una región. Para este experto agrícola, con
la fertilización orgánica, el aumento de la biodiversidad, el
uso de la biotecnología, permitiría reducir el uso de fertilizantes
en un 25% en los primeros años, y hasta un 50% o más cuando la
condición biológica del suelo se establece. Los ahorros para el
país podrían ser del orden de los $ 28 millones por año,
según estudios de Corbana.
4. Hay alternativas a los herbicidas
Los herbicidas son uno de los principales responsables de la pérdida
de biodiversidad de los suelos bananeros. Por ello es indispensable un manejo
integrado de malezas, usando plantas de cobertura, la sombra del cultivo, residuos
de cosecha y el combate mecánico de las malezas, nos dice el Ing. Moisés
Soto. No obstante, se podría utilizar algún herbicida de baja
toxicidad cuando sea absolutamente necesario. Usando estas prácticas
se han podido recuperar plantaciones y mejorar la producción. Los cambios
en la biodiversidad del bananal y del suelo han sido significativos.
El manejo integrado de plagas debe ser fortalecido en la actividad bananera.
Por ejemplo el control de nemátodos se logra al incrementar la biodiversidad
en los suelos, al reducirse el efecto de monocultivo y con la introducción
de algunas bacterias y otros organismos nematófagos.
La Sigatoca Negra a pesar de ser la plaga más importante en el banano
se puede aminorar su efecto fortaleciendo la plata con bioestimulantes y con
fertilización foliar. Ya existen productos para ello en el mercado. Un
aspecto importante a considerar es mejorar en los sistemas de atomización.
El uso del control electrónico vía satélite, o el uso de
naves más lentas como los helicópteros, podrían reducir
entre un 20 – 30% del consumo de fungicidas y obtenerse un control más
eficiente.
El control del picudo negro, según Moisés Soto, se consigue con
una biodiversidad balanceada y con la construcción de trampas. Insectos
de la hoja se controlan con la aplicación del bacillus thuringiersis
o insectos depredadores del tipo Trichograma.
Como apreciamos, existen alternativas en la agricultura.
5. El objetivo de la producción bananera: obtener variedades fitomejoradas
La producción bananera puede ser sostenible con el empleo de la biotecnología
para obtener variedades fitomejoradas, que son más resistentes a plagas
y enfermedades. En este sentido ya se experimenta con los FHIA 1 y 2.
La reproducción por cultivo de tejidos (meristemas y células)
está muy extendida, y se logran plantas sanas y vigorosas, lo cual reduciría
el uso de agroquímicos. Por ejemplo, nos cuenta el Ing. Soto que variedades
susceptibles al nemátodo Rodophalus simills, plantas de cultivo de tejidos
se han mantenido limpias por 7 años.
Por otra parte, desde el punto de vista de reforestación, se pueden recuperar
las orillas de ríos y quebradas. Importantes programas han permitido
reforestar cientos de kilómetros dentro de fincas bananeras. La contaminación
de aguas provenientes de las plantas empacadoras se mejorará si se usan
filtros, trampas y lagunas de oxidación. Dichosamente muchas fincas han
implantado estos sistemas; pero por supuesto falta mucho por mejorar.
La erosión también puede ser controlada si se usan plantas de
cobertura como el maní forrajero y otras, y si se ponen trampas en los
canales de drenaje.
A lo anterior hay que agregar el hecho de que las tierras usadas para banano
deben ser las más aptas. No se debe diferenciar ni aprobar una siembra,
si esto no se cumple. Esto se ha logrado con el apoyo de Corbana y del Sistema
Bancario, que no dan financiamiento para el cultivo si los suelos no reúnen
requisitos.
6. El camino se ha emprendido
El manejo de los desechos sólidos en el Sector Bananero ha sido enfrentado
y se están obteniendo buenos resultados. En algunas plantas empacadoras
se están usando trampas de residuos; con los residuos se hace compost
(abono orgánico).
También el banano de desecho se usa para hacer puré de exportación,
para alimentar ganado, y próximamente para fabricar almidón. El
pinzote o raquís se está usando en la fabricación del papel.
La generación de desechos plásticos, piola o bolsas, se usa en
el reciclaje y se analiza la posibilidad de usarlo como combustible en las fábricas
de cemento. Por otra parte ya se está experimentando con plásticos
a base de maíz, que serían biodegradables en 60 días.
En el manejo y fabricación de las tarimas se está buscando que
estas tengan una certificación de que provienen de madera de plantaciones
de bosques manejados sosteniblemente, para de esta manera disminuir la tala
ilegal que realizan algunos tarimeros.
Como se puede apreciar se realiza un esfuerzo por hacer más sostenible
la producción bananera. Por supuesto que todavía hay focos de
contaminación y que falta que muchos productores se usan a la sostenibilidad.
Sin embargo el camino se ha emprendido. esperamos que poco a poco se vaya reduciendo
la brecha ambiental que existïa en la actividad bananera.
7. Reconocer el problema y darle seguimiento
Una de las actividades más criticadas por su impacto ambiental ha sido
la Actividad Bananera. Sin embargo, reconocemos que hay esfuerzos por mejorar
la situación, en muchos productores. Todavía muchos están
reacios al campo, principalmente por factores económicos, en especial
los productores locales.
La primera satisfacción ha sido que los bananeros reconocieron el problema
y asumieran con responsabilidad un compromiso ambiental para enfrentar los problemas
de contaminación que provocan. A raíz de esto, crearon a nivel
interno una Comisión Ambiental Bananera, incluso la abrieron a participación
gubernamental, de Universidades y otras instancias. Ahí se discuten y
analizan los problemas ambientales del sector y se proponen acciones y alternativas
para corregir la situación. Aunque creemos que esta Comisión debe
evolucionar para que no nos quede en un organismo de escritorio y de reuniones
intrascendentes.
Pero quizás el logro más significativo, que ningún otro
país del mundo hace, es el pago de un Impuesto Ecológico por caja
de banano producido. Esto significa que se paga más de $1 millón
por año para desarrollar programas de capacitación e investigación
ambiental en las zonas bananeras.
Con voluntad y esfuerzo de todos, la Actividad Bananera puede llegar a ser sostenible.
8. Los desechos de banano ya tienen soluciones
Uno de los problemas que enfrentaba la actividad bananera era la generación
y disposición de desechos, principalmente el banano de rechazo, que se
botaba a orillas de quebradas y barrancos, lo que producía malos olores
y generaba cantidad de moscas y roedores. Los grandes volúmenes de estos
desechos lanzados a ríos los contaminaba y afectaban la calidad de las
aguas.
Dichosamente se ha producido un cambio. Ahora el banano de rechazo se usa para
alimentar ganado, para fabricar almidón próximamente, para hacer
compost usando lombrices; y para hacer puré de exportación. En
este último aspecto hay que destacar el papel de una empresa como Mundimar,
ubicada en Guápiles, que recibe gran cantidad de este banano que era
foco de contaminación. A la par de contribuir a resolver un problema
ambiental, hoy genera importantes fuentes de empleo y divisas al país.
Por otro lado destacamos también el hecho de que esta empresa esté
impulsando el cultivo de banano orgánico, sin plaguicidas. Muchos pequeños
agricultores están sembrando en la actualidad banano orgánico,
que se está cotizando internacionalmente.