Impacto ambiental agrícola 26/9/2003
Por.Alexander Bonilla D.
En términos generales podemos decir que el sector bananero ha cambiado
en su relación con el ambiente y los recursos naturales (salvo casos
específicos y empresas particulares).
Muchas fincas cuentan con certificaciones ambientales y sabemos que se hacen
Estudios de Impacto Ambiental cuando se hace una nueva finca bananera. Claro
que faltan cosas por hacer que pueden haber productores o empresarios que todavía
no les entrado en su mente y bolsillos la producción con sotenibilidad
y equidad social. Esto es lo que podría hacer la diferencia entre el
banano producido en Costa Rica y otros países, donde en lo ambiental
y social existen enormes distancias ( por supuesto siempre que se haga la diferenciación
entre los que producen ambientalmente y los que no lo hacen , porque algunas
acciones de algunas empresas nos hacen recordar un pasado cercano de poder e
impunidad para contaminar).
Ahora bien, si se ha podido cambiar estructuras y mentalidades en el sector
bananero, porqué no hacerlo en otras actividades agrícolas de
exportación o de consumo nacional ?.
Dónde están las autoridades de salud, del Ambiente, los investigadores
de las Universidades, que con tanto celo vigilan a los bananeros, para revisar
y pedir cuentas sanitarias y ambientales a los cafetaleros, a los meloneros,
a los yuqueros, a los piñeros, por solo citar algunos casos.????.
Hemos visto en el Atlántico la expansión de la actividad de piña.
Se dragan zonas y se canalizan los suelos, y se usarán gran cantidad
de agroquímicos. ¿Se habrán exigido los respectivos Estudios
de Impacto Ambiental ?.
Preguntamos ¿Cuáles serán las condiciones de manejo ambiental
y de agroquímicos que se da en las plantaciones de Melones del Pacífico
Central ?. Tendrán Estudios de Impacto ambiental ?.
Otra pregunta ¿Cuáles son las condiciones sanitarias y ambientales
o de contratación y pago en plantaciones de yuca en la zona Atlántica
?.
Sería importante que se hicieran auditorías ambientales en esos
cultivos. Estamos seguros que se encontrarán grandes y graves sorpresas.
¡A ver quién le pone el cascabel al gato!