Bananeras en crisis y el ambiente 2000
Por: Alexander Bonilla Durán
Si una finca no tiene recursos económicos para salir adelante y si los
empresarios, en especial los pequeños, no tienen fuentes financieras
para sostener las fincas, será muy difícil que ellos puedan designar
gastos adicionales para enfrentar problemas ambientales.
Esta situación nos preocupa porque sabemos de los esfuerzos que han realizado
muchas empresas para promover una productividad bananera bajo principios de
sostenibilidad. Desde la declaratoria de un compromiso ambiental por parte de
los bananeros, muchas cosas positivas se han llevado a cabo: auditorías
ambientales, disminución de desechos, manejo de desechos, control de
agroquímicos, control de la deforestación, mejoras en la seguridad
ocupacional, mejoramientos tecnológicos, controles de calidad, etc.,
etc. . Desgraciadamente ese camino de acciones a favor del ambiente, se verá
reducido, disminuído.
Por esas razones, y porque la actividad genera gran cantidad de fuentes de empleo,
creemos importante que el impuesto de ¢1. 50 por caja de banano que se
dedicaría aspectos ambientales, pero que está yendo al Ministerio
de Salud y otras instituciones, sea destinado a la Asociación de Desarrollo
Sostenible del Sector Bananero, para que esos recursos millonarios que dan los
bananeros puedan dedicarse directamente a resolver los problemas ambientales
del propio Sector Bananero. Ahora, la plata se va para otro lado y no necesariamente
llega a resolver los problemas ecológicos que genera la actividad en
las zonas bananeras.