El dios carro 1995
Por: Alexander Bonilla Durán
En muchas ciudades hemos visto como las áreas verdes están dando
paso a los fríos parqueos. Parece que le ha llegado el turno a Ciudad
Quesada, donde los jardines del costado de la Iglesia serían dedicados
a una zona de parqueo para rendirle pleitesía al dios carro, sin alma,
frío y contaminador.
Creo que bien hace el Club de Jardines de Ciudad Quesada en llamar la atención
sobre el particular y pedir a la jerarquía eclesiástica de San
Carlos una reconsideración. Yo me uno a esta plegaria por salvar una
zona verde dentro del área urbana del Centro de Ciudad Quesada y recuerdo
que la Carta Pastoral de 1991 dada por los obispos propugnaba por mantener zonas
verdes, y la carta de la Madre Tierra lleva implícito el respeto por
la naturaleza, por la creación de Dios.
Igualmente debemos referirnos a los Documentos de Puebla y Santo Domingo, que
junto con los mensajes del Papa Juan Pablo II, en relación a la naturaleza,
nos hacen ver que el árbol es justo con el Hombre la mayor obra de la
Creación.
Señor Cura Párroco de San Carlos, no cambie la naturaleza por
el cemento, que ya tiene Ciudad Quesada y ese lado de la iglesia necesita más
espacios verdes para oxigenar la ciudad. Más bien mejoremos y hagamos
crecer un jardín en los alrededores de la Iglesia. Estoy seguro que así
los feligreses estaremos aún más cerca de Dios y nos alegrará
más entrar a ese hermoso templo de Ciudad Quesada.