La Revisión Técnica 2003
Por: Alexander Bonilla Durán
En relación a la revisión técnica hemos de repetir que
nos oponemos a la revisión tal y como la ha establecido la empresa española.
La revisión como se ha dicho por muchos, debe ser a la tica, donde se
consideren los huecos y lo estrechos de las calles.
Lo ambiental no debe tomarse como excusa para cobrar más y exagerar los
requisitos. El problema de los niveles de contaminación aparecidos en
ciertos lugares claves de San José, es por lo angosto de la vía
y los aceleramientos constantes producto del rosario de semáforos que
se tienen.
Algunos dicen que hay muchos carros. Acaso no será que lo que tenemos
son pocas vías y carreteras aptas? Lo que pasa es que los gobiernos no
han planificado ni enfrentado los problemas derivados del crecimiento de la
población, del crecimiento urbano; todo se lo han dejado al que viene.
Ahora el chicharrón de la revisión se la tiraron a don Abel.
Uno no entiende ciertas cosas. Por ejemplo; poco a poco han ido bajando los
requisitos de la famosa revisión. La van adaptando al país. Entonces,
para que diablos se hizo un negocio multimillonario con los españoles?.
Porqué no se maneja la revisión con costarricenses? Con instituciones
como el Tecnológico o el INA, que hubieran creado o estructurado equipo
para revisión “a la tica”. Pero no. Las cosas no son así.
Cuando hay muchos millones de por medio, siempre hay interesados en el negocio.
En lo que si estoy de acuerdo con don Abel es que debe mantenerse el control
de la contaminación y lo básico del sistema de frenos. Saquen
de circulación a tanto anafre que anda por ahí luciendo el Ecomarchamo.
Empiecen con buses y carros del propio gobierno. Don Abel y costarricenses,
ya les garantizo que si la revisión tradicional se mantiene, pero controlan
la corrupción y el chorizo, se arreglaría en mucho el asunto del
mal estado de los carros. Y para eso no necesitan una empresa española.
Lo que se necesita es que hombres como don Abel metan el bisturí y saquen
toda la pudrición que ha habido en las revisiones en el MOPT (donde por
supuesto hay excepciones).